Una vieja costumbre en Corea del Sur estaría por terminar, su gobierno trabaja en una nueva ley que prohibirá el comercio de carne de perro, incluyendo el cierre de granjas, mataderos y restaurantes.
El gobierno y el gobernante Partido del Poder Popular acordaron el viernes introducir antes de fin de año una ley para poner fin al consumo de carne de perro para 2027:
“Es hora de poner fin a los conflictos sociales y las controversias en torno al consumo de carne de perro mediante la promulgación de una ley especial para ponerle fin”, dijo Yu Eui-dong, jefe de políticas del gobernante Partido del Poder Popular.
La antigua práctica coreana de comer perro ha generado desde hace tiempo críticas en el extranjero, a las que actualmente se suman las nuevas generaciones surcoreanas.
La legislación prohibiría la cría de perros para el matadero, así como la venta de carne de perro, informaron los medios locales. Un período de gracia de tres años iría acompañado de apoyo financiero para que las empresas salgan del comercio.
Yu dijo que se espera que el proyecto de ley obtenga apoyo bipartidista, lo que debería permitirle aprobarse en el parlamento.
¿Por qué comen perro en Corea del Sur?
La tradición de consumir carne de perro, conocida como “Bosintang” en coreano, tiene sus orígenes en la antigüedad; este hábito se remonta a la época de los tres reinos que gobernaron la península coreana entre los siglos I y VII.
En aquel entonces, se creía que el consumo de esta carne proporcionaba beneficios para la salud, como resistencia contra las enfermedades y la mejora de la energía vital.
Con el tiempo, esta práctica evolucionó y se consolidó en la cultura surcoreana, especialmente durante el período de la dinastía Goryeo (918-1392) y la dinastía Joseon (1392-1897).
Durante estas eras, la carne de perro se consumía principalmente en festivales o eventos especiales y se asociaba con la creencia de que proporcionaba fortaleza y resistencia.

Aunque ha ido a la baja, la tradición de consumir carne de perro ha persistido en Corea del Sur a pesar de los cambios socioculturales y la creciente influencia de la globalización.
En respuesta a la presión tanto interna como internacional, el gobierno surcoreano ha tomado medidas para regular la industria de carne de perro.
En 2018, el Tribunal Constitucional de Corea del Sur confirmó la prohibición del comercio de carne de perro, aunque esta medida no abordó completamente la cuestión, ya que aún se permite el consumo personal.
La reforma que promueven actualmente prevé acabar con el consumo de carne de perro en su totalidad para 2027.
