CAPADOCIA, TURQUÍA.- En la región de Capadocia, en el corazón de Turquía, se encuentra una maravilla arqueológica que ha cautivado a visitantes y expertos por igual desde hace décadas: la ciudad subterránea de Derinkuyu. Este asombroso complejo subterráneo, con sus intrincados pasajes y cámaras, ofrece una ventana fascinante hacia el pasado y revela la habilidad de las antiguas civilizaciones.
Fue en 1960 cuando un hombre, por pura casualidad, descubrió la ciudad subterránea, de aproximadamente 2 mil años de antigüedad, al derribar una pared del sótano de su casa, pues se dio cuenta que sus gallinas desaparecían por una grieta, al investigar más, comenzó a excavar hasta que la pared cedió y apareció la ciudad. A partir de ese momento y hasta la fecha, continúa maravillando y asombrando a los exploradores modernos por su complejidad y misterio.
Se dice, que el lugar estaba pensado originalmente como almacenes para bienes —comida y mercancía, principalmente—, pero Derinkuyu y las ciudades subterráneas aledañas terminaron sirviendo como refugio en tiempos de guerra. Al estar interconectadas por debajo de la superficie, poco a poco gestaron una actividad económica, mercantil y cultural única en la región.

¿Cómo es la ciudad de Derinkuyu?
Derinkuyu es una ciudad subterránea situada a aproximadamente a 85 metros de profundidad en la región de Capadocia. Se estima que fue construida originalmente en el siglo VIII a.C. y fue ampliada y utilizada por varias civilizaciones a lo largo de los siglos, incluyendo los hititas, los frigios, los persas y los bizantinos.
La exploración inicial reveló una vasta red de túneles, pasajes, habitaciones y pozos distribuidos en varios niveles, que se extendían a lo largo de una superficie de aproximadamente 7 kilómetros cuadrados. Se cree que Derinkuyu pudo haber albergado a más de 20,000 personas en su apogeo, brindándoles refugio seguro durante tiempos de guerra y asedio.
La planificación y la ingeniería detrás de la construcción de Derinkuyu son sorprendentes. Los túneles están cuidadosamente excavados y conectan diferentes áreas funcionales, como habitaciones residenciales, iglesias, establos, cocinas, bodegas y pozos de agua. Algunos de los niveles inferiores incluso contienen pozos de ventilación y sistemas de circulación de aire para garantizar la supervivencia de los habitantes durante largos períodos de tiempo. Además, los pasajes estrechos y las puertas de piedra que se pueden cerrar desde adentro proporcionaban una defensa eficaz contra posibles invasores.

Una ciudad fascinante
La tecnología utilizada por los constructores de Derinkuyu es otro aspecto fascinante. Se cree que las herramientas de metal no se utilizaron en su excavación, pues debido a que el terreno era blando, sugiere que se utilizaron herramientas de piedra y madera. Además, los sistemas de iluminación primitivos, como huecos tallados en las paredes para permitir la entrada de luz, proporcionaban iluminación natural a las áreas interiores.
La ciudad también es conocida por sus características únicas, como los sistemas de puertas de piedra giratorias que se pueden cerrar desde el interior para proteger a los habitantes de posibles amenazas. Además, hay una gran piedra circular que se cree que era una piedra de molino para triturar granos, así como pozos de agua y pozos de aceite. Estos hallazgos sugieren que los habitantes llevaban una vida autosuficiente y podían sobrevivir durante largos períodos de tiempo bajo tierra.

La ciudad subterránea de Derinkuyu es un testimonio asombroso de la habilidad y la inteligencia de las antiguas civilizaciones que habitaron la región de Capadocia. Su descubrimiento en la década de 1960 ha permitido a los arqueólogos y a los visitantes explorar y maravillarse ante este complejo subterráneo único en su clase. Derinkuyu es un recordatorio poderoso de la capacidad humana para adaptarse y prosperar incluso en condiciones difíciles, y sigue siendo un testimonio vivo de la rica historia de Capadocia.
Por su peso ingenieril, arquitectónico e histórico, durante décadas, el sitio de Derinkuyu ha sido un espacio de investigación arqueológica. Aún así, en la actualidad contiene alrededor de 200 ciudades pequeñas. Todas bajo tierra, están conectadas por una complicada red de túneles que funciona todavía.

Con información de National Geographic, Infobae / Foto de portada: tomada de internet
