China lanzó este viernes una misión lunar no tripulada que tiene como objetivo traer muestras del lado lejano de la Luna por primera vez, en un paso crucial para el ambicioso programa espacial de ese país asiático.
La sonda Chang’e-6, la misión lunar robótica más compleja de China hasta la fecha, despegó desde el Centro de Lanzamiento Espacial de Wenchang en la isla de Hainan, en el sur de China, donde aficionados se habían reunido para presenciar el momento histórico. La Administración Nacional del Espacio de China dijo que el lanzamiento fue un éxito.
El lanzamiento marca el inicio de una misión que pretende ser un hito clave en el impulso de China para convertirse en una potencia espacial dominante, con planes para enviar astronautas a la luna para 2030 y construir una base de investigación en su polo sur.
China se lanza a la Luna
Esto ocurre en un momento en el que un número creciente de países, incluidos Estados Unidos y Rusia, están considerando los beneficios estratégicos y científicos de una exploración lunar ampliada en un campo cada vez más competitivo.
La misión planeada de 53 días de China vería al aterrizador Chang’e-6 tocar tierra en un cráter gigante en el lado lejano de la luna, que nunca mira hacia la Tierra. China se convirtió en el primer y único país en aterrizar en el lado lejano de la luna durante su misión Chang’e-4 en 2019.
Cualquier muestra del lado lejano recuperada por el aterrizador Chang’e-6 podría ayudar a los científicos a observar hacia atrás en la evolución de la luna y del propio sistema solar, y proporcionar datos importantes para avanzar en las ambiciones lunares de China.
La sonda Chang’e-6 será una prueba clave para las capacidades espaciales de China en su esfuerzo por realizar el “sueño eterno” del líder Xi Jinping de convertir al país en una potencia espacial.
China ha realizado avances espaciales rápidos en los últimos años, en un campo tradicionalmente liderado por Estados Unidos y Rusia. Con el programa Chang’e, lanzado en 2007 y nombrado en honor a la diosa de la luna de la mitología china, China se convirtió en 2013 en el primer país en lograr un alunizaje robótico en casi cuatro décadas. En 2022, China completó su propia estación espacial orbital, la Tiangong.
El plan de la misión es que el aterrizador de Chang’e-6 recoja polvo lunar y rocas después de tocar tierra en la extensa cuenca del Polo Sur-Aitken, con un diámetro de aproximadamente 2,500 kilómetros, un cráter formado hace unos 4 mil millones de años.
