Stefano Cremasco-Cicero, de 36 años e hijo de uno de los fundadores del restaurante Cambalache, fue arrestado en Miami acusado de homicidio en segundo grado por la muerte de su madre, Isabel Cicero Chávez, quien había viajado desde México para visitarlo. Los agentes lo encontraron en el vestíbulo del edificio Solitair Brickell Apartments con sangre en las manos, la ropa y los zapatos. Ella fue hallada sin vida en el departamento del piso 47, con múltiples heridas de arma blanca.
Qué pasó en el departamento del piso 47 en Brickell
El 18 de julio de 2025, alrededor de las 4:47 de la mañana, la policía de Miami recibió una llamada solicitando asistencia en el complejo Solitair Brickell Apartments, sobre Southwest Eighth Street. Al llegar, encontraron a Cremasco-Cicero en el vestíbulo del edificio. Tenía sangre en las manos, en la ropa y en los zapatos. Cuando los agentes subieron al piso 47, hallaron a una mujer con heridas de arma blanca. Elementos de Miami Fire Rescue confirmaron su muerte poco después de las 5:00 de la mañana.
La investigación estableció que Isabel Cicero Chávez había llegado desde México días antes para visitar a su hijo. Las cámaras del edificio los registraron entrando juntos durante la noche anterior, y los registros de acceso electrónico ayudaron a reconstruir los movimientos dentro del inmueble durante las horas siguientes. Según el reporte policial, también se detectó a Cremasco-Cicero con un cuchillo y ropa ensangrentada en imágenes posteriores. Él declaró a los agentes que “se estaba defendiendo”, pero las autoridades no han establecido públicamente el móvil del ataque.
Quién es Stefano Cremasco-Cicero y su vínculo con Cambalache
Cambalache es una de las cadenas de restaurantes de inspiración argentina más reconocidas en México, con presencia en varias ciudades del país desde hace décadas. Stefano Cremasco-Cicero es hijo de uno de sus fundadores, lo que lo convierte en una figura con perfil público dentro del sector restaurantero mexicano, aunque no necesariamente en la línea mediática.
Actualmente enfrenta un cargo formal de homicidio en segundo grado ante la justicia de Florida. Una jueza le negó la fianza y, además, existe una retención migratoria activa de ICE, lo que complica aún más su situación legal. No ha sido declarado culpable: será el proceso judicial el que determine su responsabilidad en la muerte de su madre. La investigación continúa.
