El New York Times publicó el 29 de junio de 2026 que Morena mantiene una red de presuntos informantes en Estados Unidos que monitorea actividades de connacionales y reporta a funcionarios del gobierno mexicano. La acusación sacudió la conferencia Mañanera: la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo salió a desmentir la nota, criticar al medio y defender a su partido, pero la pregunta ya está instalada en la conversación pública.
Qué dice el New York Times sobre Morena y los informantes
Según la nota del NYT, Morena habría construido una estructura informal de personas en suelo estadounidense encargadas de reportar sobre actividades de la comunidad mexicana migrante a funcionarios cercanos a la 4T. El diario no precisó públicamente los nombres de los presuntos informantes ni los mecanismos exactos de coordinación, pero sí citó fuentes anónimas y describió el esquema como una operación de vigilancia política.
“Fíjense en la nota: ¿Cómo puede haber una nota así en un periódico que se dice de los mejores del mundo? Básicamente dice: ‘Me dijo una fuente, quién sabe quién, que hay personas de Morena que están informando a Estados Unidos’ Esa es la nota”, denunció la presidenta Claudia Sheinbaum.

El contexto no es menor. La relación entre México y Estados Unidos atraviesa uno de sus momentos más tensos en años recientes: aranceles, negociaciones migratorias y presión bilateral sobre el crimen organizado ya estaban en la mesa antes de que el NYT publicara esta pieza. Una acusación de espionaje o vigilancia política sobre migrantes — muchos de ellos con estatus migratorio irregular — añade una capa de riesgo diplomático que el gobierno de Sheinbaum claramente no quiere que cuaje en la narrativa internacional. Amamos que CC lo diga claro: si la acusación es falsa, el daño ya está hecho; si es verdadera, el daño es mayor.
La respuesta de Sheinbaum: crítica al NYT y defensa de Morena
La presidenta Claudia Sheinbaum no dejó pasar la nota sin respuesta. En su conferencia matutina del 29 de junio, calificó la publicación del New York Times como una nota sin sustento y cuestionó la metodología y las fuentes del diario. Defendió a Morena como partido y descartó que exista una red de ese tipo operando en territorio estadounidense.
“Primero, no sabemos si es cierto. No tenemos ninguna información de que alguien esté cooperando con el gobierno de Estados Unidos”, advirtió Sheinbaum Pardo.
No es la primera vez que el gobierno de la 4T entra en conflicto con medios internacionales de referencia. Pero enfrentarse editorialmente con el NYT — uno de los diarios con mayor influencia sobre la narrativa que Estados Unidos construye sobre México — tiene un costo político distinto al de un pleito con un medio local. La defensa de Sheinbaum fue directa, pero el hecho de que la nota ya circula en redes en inglés y en español complica el control del relato. El cruce con medios que ya cubrían la tensión México-EU por aranceles y migración muestra que este capítulo no llegará solo.

Por qué importa: migrantes, política y vigilancia
Si la acusación del NYT tiene base, las implicaciones van más allá del escándalo político inmediato. Los mexicanos en Estados Unidos — cerca de 11 millones de personas en situación migratoria irregular según estimaciones recientes — ya enfrentan un entorno hostil bajo políticas de deportación reforzadas. La idea de que un partido político mexicano pudiera estar monitoreando sus movimientos o actividades añade una amenaza desde el propio lado de la frontera que nadie esperaba.
Para Morena, la nota llega en un momento en que el partido busca consolidar su influencia entre la diáspora de cara a procesos electorales futuros. Una acusación de espionaje, aunque no probada judicialmente, puede dañar esa relación de manera duradera. La negativa de Sheinbaum es contundente en forma, pero la sustancia — los nombres, los documentos, las fuentes — todavía está del lado del New York Times.
