Enrique Peña Nieto volvió a aparecer en público para hablar de uno de los episodios más bochornosos de su sexenio: la fuga de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán del penal del Altiplano en julio de 2015. Lo hizo en la docuserie Operación Cisne Negro y con una frase que ya recorre redes: ‘Al mejor cazador se le va la liebre’. Así, en una línea, resumió el escándalo de seguridad que marcó su gobierno.
Se enteró en Europa y al principio no creyó que fuera cierto
Según lo que el propio expresidente relató en la docuserie, la noticia de la fuga lo alcanzó mientras viajaba a Europa. No estaba en México. No estaba en Palacio Nacional. Y lo primero que pensó, al recibir el aviso, fue que no podía ser verdad. Que alguien se había equivocado. Que era un error. No lo era.
El Chapo había escapado por un túnel de casi 1.5 kilómetros excavado bajo su celda, en lo que debía ser la prisión de máxima seguridad más impenetrable del país. La fuga duró meses en planearse y solo segundos en ejecutarse — al menos eso sugieren las investigaciones posteriores. El escándalo que dejó la fuga del Chapo Guzmán fue tal que el gobierno tardó casi seis meses en recapturarlo, en enero de 2016, en Los Mochis, Sinaloa.
Operación Cisne Negro: la docuserie que lo hizo hablar
Operación Cisne Negro es la producción que le dio micrófono a Peña Nieto después de años de perfil bajo. La serie reconstruye en detalle cómo fue posible que el capo más buscado del mundo se escapara de una cárcel federal mexicana y cómo las autoridades lo rastrearon hasta atraparlo de nuevo. El nombre de Peña Nieto aparece en el centro de esa historia porque en 2015 él era presidente, y el Altiplano era, en teoría, su responsabilidad.
La frase ‘al mejor cazador se le va la liebre’ no es nueva en el español coloquial, pero en boca de un expresidente hablando de un narcotraficante que se fugó cavando un túnel de kilómetro y medio tiene otro peso. CC no va a fingir que suena a mea culpa. Suena más a encogimiento de hombros. Y eso, once años después, sigue siendo llamativo.
