Emma Coronel Aispuro dijo en una entrevista reciente que sus hijas gemelas mantienen una relación cercana con Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, quien purga cadena perpetua en una de las prisiones de máxima seguridad más restrictivas de Estados Unidos. Lo describió como algo ‘muy hermoso’. El problema: documentos judiciales del Distrito Sur de Nueva York indican que las llamadas telefónicas de El Chapo con familiares fueron suspendidas en 2023, y Coronel no explicó de qué tipo de contacto está hablando.
Lo que dijo Emma Coronel y lo que dicen los documentos
Coronel habló de sus hijas —María Joaquina y Emali Guadalupe, de aproximadamente 13 años— con una naturalidad que contrasta con las condiciones reales del encierro de su padre. Según ella, las niñas lo ven, hablan con él y el vínculo sigue vivo. Nada en su declaración sugirió que ese contacto fuera excepcional o difícil de sostener.
Pero El Chapo no está en una prisión cualquiera. Desde 2019, cumple cadena perpetua en el ADX Florence, en Colorado, la instalación federal de máxima seguridad conocida como la ‘Alcatraz de las Rocosas’. Los internos en ese nivel de clasificación tienen acceso extremadamente limitado al mundo exterior, y los documentos judiciales revisados por medios especializados en el caso señalan que sus comunicaciones telefónicas con familiares fueron cortadas hace dos años. Coronel no aclaró si el contacto actual ocurre en visitas presenciales, a través de canales legales supervisados por la defensa u otro mecanismo autorizado por el Buró Federal de Prisiones.
No es la primera vez que Emma Coronel genera preguntas con sus declaraciones públicas. La historia de Emma Coronel y El Chapo ha sido seguida de cerca desde el juicio de 2019, cuando ella se convirtió en figura central del circo mediático alrededor del caso, y más tarde cuando enfrentó sus propios cargos federales por narcotráfico en Estados Unidos.
Por qué el silencio en los detalles importa
El Buró Federal de Prisiones no comenta el estatus de comunicación de reclusos específicos. Eso significa que la única versión pública sobre ese contacto es, por ahora, la de Coronel —y la de Coronel tiene un hueco central: no sabemos qué forma toma ese vínculo que describe como ‘muy hermoso’.
En el ADX Florence, las visitas están permitidas bajo condiciones estrictas: aprobación previa, vigilancia total, sin contacto físico en muchos casos. Si las hijas gemelas efectivamente ven a su padre, esas visitas existirían dentro de un protocolo que el propio sistema carcelario federal controla. Nada de eso suena como la comunicación fluida y cálida que Coronel evocó, lo que deja abierta la posibilidad de que esté hablando de algo más esporádico, más mediado o más antiguo de lo que su tono sugiere.
Lo que sí queda claro es que El Chapo sigue siendo un personaje que genera noticias desde el silencio más absoluto. Y que Emma Coronel sabe exactamente qué decir para que eso no cambie.
