La sede del periódico El Debate, en Culiacán, Sinaloa, fue atacada a balazos la noche del pasado jueves 17 de octubre al menos en 12 ocasiones, por sujetos que se transportaban en vehículo, según informó el medio en su sitio web.
Según El Debate, la fachada de su casa editorial “fue objeto de un atentado a balazos por parte de sujetos armados que se desplazaban en por lo menos dos vehículos, cuyas características hasta el momento no se obtienen”.
Los hechos se registraron por la calle Donato Guerra, entre Cristóbal Colón y bulevar Francisco I. Madero, en el centro de la ciudad. En el ataque resultaron afectados vehículos particulares que se encontraban estacionados y las instalaciones de una empresa constructora que se encuentra en la zona del periódico.
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Cerca de las 23:00, detalla el medio, un hombre bajó de una de las dos camionetas y empezó a disparar en repetidas ocasiones contra la fachada del periódico. Después, se subió al vehículo y salió huyendo rumbo poniente sobre la misma calle Colón.
Periodistas demandan mayor seguridad
Gerardo Mérida Sánchez, Secretario de Seguridad Pública, llegó hasta el lugar de lo hecho y dijo que se tiene que investigar por parte de la Fiscalía y determinar la naturaleza de este ataque. Por su parte, el gobernador del estado Rubén Rocha Moya informó que solicitará a la Fiscalía una investigación de los hechos.

“Reitero mi rechazo a la violencia que agravia a la sociedad sinaloense y atenta contra la libertad de expresión. Expreso mi solidaridad al periódico el @ELDEBATE, directivos y periodistas de esta respetable casa editorial, por la agresión de que han sido objeto sus instalaciones.”, dijo el gobernador a través de su cuenta de X, antes Twitter.
Luego del ataque, el presidente de la Asociación de Periodistas Siete de Junio, Jesús Bustamante Rivera, señaló que tras el inicio de la ola de violencia en el estado, varios comunicadores han sido objeto de amenazas e intimidación para evitar que sigan ejerciendo su labor profesional. Lo que claramente representa una violación a la libertad de expresión.
Así mismo, aseguró que reporteros, fotógrafos y camarógrafos que asisten a la cobertura de diversos actos de violencia que han sido limitados en su trabajo por personas armadas que les impiden el paso a donde sucedieron los hechos, o los amenazan para que regresen.
