Un hombre provocó una explosión en la casa de su expareja en San Lorenzo Teotipilco, Tehuacán, Puebla, luego de que ella se negó a retomar la relación. El señalado, identificado como Uriel ‘N’, abrió las llaves de dos tanques de gas con Ana Karen y su hijo de un año y cuatro meses adentro. La madrugada del 5 de noviembre de 2024, alrededor de la 1:00 a.m., la colonia Santa Cecilia fue sacudida por el estallido que destruyó el inmueble y dejó heridos a la madre y al menor. El caso derivó en una denuncia por intento de feminicidio.
Cómo ocurrió la explosión en Tehuacán
Uriel ‘N’ llegó a la madrugada al domicilio ubicado en la calle 5 de Febrero y Carrizales para exigirle a Ana Karen que volvieran. Cuando ella se negó, él comenzó a agredirla físicamente y a romper los muebles del lugar. Según el testimonio de la víctima, el hombre ingresó presuntamente bajo los efectos de alguna sustancia.
La discusión escaló hasta que Uriel la sacó a golpes del inmueble y se quedó a solas con el bebé de un año y cuatro meses. Fue en ese momento cuando abrió las llaves de los dos tanques de gas LP. Vecinos de la zona, alertados por los gritos, llamaron al 9-1-1. Al detectar que la policía se acercaba, el hombre salió del inmueble y lanzó al menor a los brazos de Ana Karen. Madre e hijo intentaron alejarse, pero segundos después la explosión destruyó la vivienda. Partes de concreto y tabique cayeron sobre ambos mientras huían. El patrón de violencia previo ya existía: días antes, Uriel le había roto el celular a Ana Karen, en lo que las autoridades evalúan como parte de un historial de agresiones de pareja previas a feminicidio.
El estado de las víctimas y la denuncia por intento de feminicidio
Paramédicos arribaron al lugar para atender a los heridos. Ana Karen presentó contusiones; el bebé fue trasladado a un hospital para una valoración más completa por los golpes que recibió al caerle encima escombros durante la huida.
Uriel fue detenido y quedó a disposición de las autoridades. La mujer levantó una denuncia formal: en un inicio habló de intento de homicidio, pero la tipificación avanzó hacia intento de feminicidio dado que el contexto incluye una relación de pareja, agresiones previas documentadas y el riesgo de muerte al que fue sometida junto con su hijo. Las autoridades de Puebla darán seguimiento al caso. El hogar y todas las pertenencias de la familia quedaron destruidos por la acumulación de gas.
