La Colección Gelman Santander cierra el 19 de julio de 2026 en el Museo de Arte Moderno (MAM) de la Ciudad de México con más de 310 mil visitantes, una cifra que la convierte en una de las exposiciones más vistas en la historia del recinto. Después de casi dos décadas sin exhibirse en el país, el regreso fue masivo, pero el siguiente capítulo ocurre lejos: la colección emprende una itinerancia por España, Suiza y Noruega antes de volver a México en 2028.
“Desde el inicio buscamos poner al centro a México y a su público. La respuesta de más de 310 mil visitantes confirma el enorme interés por esta colección. Ahora representará al arte mexicano en algunos de los museos más importantes del mundo y, al concluir su primera etapa de la itinerancia internacional, regresará a México para presentarse en el Museo MARCO de Monterrey, donde seguirá siendo disfrutada por las y los mexicanos”, indicó Claudia Curiel de Icaza, titular de la Secretaría de Cultura de México.

De regreso después de 20 años, y de salida otra vez
La muestra Relatos modernos. Obras emblemáticas de la Colección Gelman Santander reunió 68 obras de artistas fundamentales del arte mexicano del siglo XX y recorrió las principales vertientes de la modernidad artística nacional. La respuesta fue contundente: 310 mil personas cruzaron las puertas del MAM, un número que el propio INBAL reconoce como uno de los registros más altos del museo.
Lo que hace más notable el dato es el contexto. La colección llevaba casi veinte años sin exhibirse en México, y cuando por fin volvió —ahora con propietarios mexicanos por primera vez desde 2023— el público respondió de una manera que, según la secretaria de Cultura Claudia Curiel de Icaza, confirmó “el enorme interés por esta colección”. Dicho eso, quien no alcance a verla antes del 19 de julio tendrá que esperar: la siguiente parada es Faro Santander, en España, en septiembre de 2026.

Después de España, la colección viajará a la Fundación Beyeler en Basilea, Suiza, entre enero y mayo de 2027, y luego al Museo Nacional de Noruega de junio a noviembre del mismo año. Tres de los museos más relevantes del circuito internacional de arte. La itinerancia no es una improvisación: entre 2008 y 2026, estas obras ya habían pasado por la Tate Modern, el Reina Sofía y el Brooklyn Museum, siempre con permisos de exportación temporal y con retorno garantizado por ley.
¿Por qué no se pueden quedar afuera? El marco legal que protege las obras
Aquí está el punto que vale la pena entender: 30 de las obras de la colección tienen declaratoria de Monumento Artístico en México. Eso significa que su exportación definitiva está prohibida por ley. Pueden salir, pero con permiso temporal y con fecha de regreso estampada. El patrimonio artístico mexicano en el extranjero ha funcionado bajo este esquema en docenas de ocasiones; la Colección Gelman no es la excepción.

El INBAL fungirá como instancia exportadora y supervisará cada traslado conforme a la Ley Aduanera. El convenio con la Fundación Banco Santander —que da nombre a la muestra junto a los propietarios mexicanos— se limita a investigación, conservación y difusión: no implica venta ni transferencia de propiedad. La denominación “Santander” es, en ese sentido, la firma de un acuerdo de colaboración cultural, no una cesión patrimonial.
El regreso está previsto para 2028, cuando la colección llegará al Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey (MARCO), uno de los recintos más importantes del país. Para entonces, habrá pasado por tres países europeos y acumulado un perfil internacional que, en teoría, debería amplificar todavía más el interés del público mexicano cuando vuelva.

