México ha sido testigo de un oscuro desfile de individuos que han dejado una estela de horror y misterio en su camino. Las historias de estos asesinos seriales evidenciaron fallas a muchos niveles en nuestra sociedad: un tejido social dañado, autoridades negligentes y familiares de víctimas que aún claman por justicia.
Estos casos ofrecen una ventana al lado más oscuro de la psicología humana y nos recuerdan que, incluso en medio de la belleza y la cultura de México, la maldad puede encontrar su hogar.
Qué caracteriza a los asesinos seriales
Los asesinos seriales son individuos que, como el nombre lo indica, cometen una serie de homicidios con ciertas características en común.
Si bien cada caso puede ser único, existen algunas características generales que a menudo se encuentran en los asesinos seriales.
- Múltiples víctimas: Los asesinos seriales cometen homicidios repetidos a lo largo del tiempo. El número de víctimas puede variar, pero generalmente se considera que un asesino en serie ha matado a tres o más personas en eventos separados.
- Modus Operandi Consistente: Los asesinos seriales tienden a seguir un patrón de comportamiento y un modus operandi (forma de operar) similar en cada uno de sus crímenes. Esto puede incluir métodos de asesinato similares, la elección de víctimas con características específicas o la forma en que se acercan a sus objetivos.
- Motivación psicológica: A menudo, los asesinos seriales tienen una motivación psicológica compleja detrás de sus crímenes. Esto puede incluir una necesidad de poder, control, gratificación sexual, venganza o una combinación de factores.
- Pausas entre los crímenes: Los asesinos seriales suelen tener períodos de inactividad o pausas entre sus homicidios. Estos períodos pueden variar en duración, desde semanas hasta años, y a veces se utilizan para evitar la detección.
- Selección de víctimas: Los asesinos seriales a menudo seleccionan a sus víctimas de manera específica. Pueden elegir personas con características particulares, como edad, género, apariencia física o estilo de vida, que despiertan su interés o que les permiten llevar a cabo sus fantasías.
- Comportamiento ritualista o simbólico: Algunos asesinos seriales pueden realizar actos ritualistas o simbólicos antes, durante o después de sus crímenes. Estos rituales pueden tener significados personales para el asesino y pueden ser una forma de satisfacer su necesidad de control.
- Evitación de la detección: Los asesinos seriales a menudo hacen esfuerzos para evitar ser atrapados, como cambiar su modus operandi, usar diferentes alias o deshacerse de evidencias incriminatorias.
- Amenazas a la sociedad: Los asesinos seriales representan una amenaza para la sociedad en general, ya que pueden seguir matando hasta que sean detenidos. Esto hace que su captura sea una prioridad para las fuerzas del orden.
Es importante destacar que las características individuales pueden variar significativamente y que no se tienen que cumplir todos los aspectos para encajar en el perfil. Además, depende mucho de las legislaciones de cada país, así como las autoridades que los clasifican.
Los 10 casos de asesinos seriales más conocidos de México
Por el número de víctimas, la particularidad de los casos, el actuar de la autoridades y más, estas son las historias de los asesinos seriales de México más sonadas y escalofriantes.
1. El Monstruo de Ecatepec

Entre 2012 y 2018, Juan Carlos Hernández Bejar mató al menos a 10 mujeres, aunque él declaró que sus víctimas ascendían a más de 20, en Ecatepec. Junto con su esposa, desmembraba los cuerpos y los transportaba en una carriola. También vendió a una bebé de dos meses, hija de una de las víctimas.
2. El Chalequero

Francisco Guerrero, alias “El Chalequero”, asesinó a 20 mujeres dedicadas al trabajo sexual entre 1880 y 1888.
De acuerdo con los reportes de ese momento, se documentó las atrocidades que cometía: las golpeaba, estrangulaba y decapitaba en zonas del centro de la Ciudad de México. Fue comparado con “Jack el Destripador” por ser contemporáneo. Fue condenado a cadena perpetua, pero murió en un motín en 19082.
3. El Monstruo de Toluca

En 2019, Óscar García Guzmán asesinó a cuatro mujeres y a dos hombres, entre ellos su propio padre. Publicó sobre sus crímenes en redes sociales y se burló de las autoridades. Fue detenido luego de 37 días de búsqueda.
4. El Descuartizador de Chihuahua

Andrés Ulises Castillo Villarreal, “El Descuartizador de Chihuahua”, asesinó a 12 hombres y violó a otros dos alias entre 2009 y 2015, este hombre. Los asesinatos tenían un componente sexual y eran cometidos bajo los efectos de la droga cristal. Dejaba juguetes infantiles junto a sus víctimas. Fue condenado a 120 años de prisión.
5. El Coqueto

César Armando Librado Legorreta, alias “El Coqueto” abusó sexualmente de ocho mujeres y asesinó a siete de ellas a bordo del microbús que conducía entre 2010 y 2012. Regalaba a su esposa las pertenencias de sus víctimas. Fue condenado a 240 años de cárcel.
6. El enfermero asesino

Jorge Alberto, alias “El enfermero asesino” era enfermero auxiliar del IMSS, donde vendía plazas y órganos para transplantes. Entre 2012 y 2014, asesinó a 10 personas, entre ellas su novia y su suegra. Fue capturado en 2015.
7. El Matanovias

Juan Carlos Hernández, alias “El Matanovias” asesinó a tres de sus novias y a la madre de una de ellas. Entre 2014 y 2016 les provocaba una sobredosis de drogas y luego las estrangulaba. Fue detenido en 2017.
8. El Chacal del Bordo de Xochiaca

Su nombre era José Luis Calva Zepeda y entre 2004 y 2007 asesinó a tres mujeres, entre ellas su novia. Las descuartizaba y cocinaba partes de sus cuerpos. Fue arrestado en 2007 y se suicidó en prisión.
9. El Sádico

Uno de los casos más antiguos y polémicos que se conocen es el de Gregorio Cárdenas Hernández, alias “El Sádico”.
Entre 1941 y 1942, este hombre asesinó a cuatro mujeres y las enterró en el patio de su casa. Era un estudiante de química que usaba drogas para someter a sus víctimas. Fue condenado a 30 años de prisión, pero salió libre en 1976 por buena conducta.
10. La Mataviejitas

Juana Barraza, alias “La Mataviejitas” asesinó a 16 personas adultas mayores haciéndose pasar por enfermera o trabajadora social para entrar a sus casas y luego las estrangulaba.
Hasta donde se investigó, cometió los asesinatos entre 1998 y 2006, cuando fue detenida y sentenciada a 759 años de prisión.
Siempre que revisemos estas historias inquietantes, recordemos a las víctimas y sus familias, cuyas vidas fueron trágicamente truncadas por estos asesinos despiadados. Al mantener viva la memoria de aquellos que han sufrido, honramos su legado y reafirmamos nuestro compromiso de construir un mundo más seguro para las generaciones futuras.
