Netflix, y la FIFA han llegado a una acuerdo para la adquisición de los derechos de transmisión de los mundiales femeninos de futbol de 2027 y 2031 exclusivamente para Estados Unidos.
La máxima competición del futbol femenino que cada vez suma más fans, entre hombres y mujeres, se celebrará en 2027 en Brasil, en donde España defenderá su título como la vigente campeona. Hasta el momento la FIFA no ha seleccionado la sede para el campeonato en 2031, sin embargo, medios especializados como ESPN aseguran que Estados Unidos podría presentar su candidatura.

El acuerdo no solo incluye la transmisión del torneo, sino que también producirá una serie de programas exclusivos como documentales, así como una cobertura al más alto nivel con reconocidos comentarios y pase exclusivo en los entrenamientos.
“Este es un momento histórico para los derechos de transmisión deportiva”. “Como marca destacada y nuevo socio a largo plazo de la FIFA, Netflix ha demostrado un nivel muy fuerte de compromiso con el crecimiento del futbol femenino, señaló el presidente de la FIFA, Gianni Infantino.
Netflix celebrará el futbol femenino
“Este acuerdo envía un mensaje contundente sobre el valor real de la Copa Mundial Femenina de la FIFA y el futbol femenino global. La asociación entre la FIFA y Netflix hace de este un día verdaderamente histórico para la transmisión y el fútbol femenino”, agregó.
Por su parte, Bela Bajaria, directora de contenido de Netflix, detalló que tras el éxito del combate boxístico entre Amanda Serrano vs. Katie Taylor, se demostró el gran interés que existe por los deportes femeninos y la transmisión en vivo.

“He visto crecer enormemente la afición por la Copa Mundial Femenina de la FIFA, desde la atmósfera eléctrica en Francia en 2019 hasta, más recientemente, la increíble energía en Australia y Nueva Zelanda en 2023. Llevar este torneo icónico a Netflix no se trata solo de transmitir partidos, se trata de celebrar a las jugadoras, la cultura y la pasión que impulsa el auge global de los deportes femeninos”, dijo.
Hasta hace pocos años, la FIFA negociaba los derechos del Mundial femenino y masculino en el mismo paquete, pero tras el aumento en el interés, la Federación decidió separarlos para obtener mayores ganancias.
El torneo también se ha convertido en un escaparate para hablar sobre el rol de la mujer, uno de los deportes más populares del mundo y la gran desigualdad que existe en la remuneración económica que reciben las ganadoras en comparación a sus similares masculinos.
