Hacia mediados del pasado mes de junio, cientos de cisnes que llegaron a una plantación de amapola en Eslovaquia saltaron a la fama luego de volverse adictos a los efectos narcóticos de la flor.
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Ubicada en la rivera del Danubio, en la ciudad eslovaca de Komarnó, al sur del país, la plantación de amapolas fue siendo progresivamente frecuentada por varios cisnes desde el mes de febrero. Periodo en el que habitualmente las aves suelen arribar a la zona, a la cual llegan para empollar a sus nuevas crías.
Pocas semanas después, de acuerdo con testimonios de los agricultores referidos por la agencia de noticias La Razón, cerca de 200 polluelos de cisne podían ya contarse en la zona. Hecho habitual año con año en la región, aunque no así el comportamiento que comenzaron a observar en las aves.
Cisnes adictos a la amapola
Convertida en una laguna durante la temporada de lluvias, lo único visible de la plantación eran las amapolas, cuyas flores comenzaron a ser comidas por los cisnes mientras nadaban.
Adictos a las coloridas flores, los cisnes comenzaron a comportarse de manera extraña: aturdidos, drogados, aletargados, los animales perdieron incluso su capacidad de volar.
De acuerdo con un agricultor de la zona en una entrevista dada a al canal de televisión RTV:
Toda la planta de la amapola es tóxica, excepto la semilla. Esos cisnes no lo reconocen y, por lo tanto, se dañan a sí mismos.
Luego de señalar que el comportamiento observado este año en las aves le parecía prácticamente imposible, por la toxicidad de la flor y los alcaloides que contiene, Bálint Pém, otro de los agricultores, dijo al mismo medio que:
Hasta ahora, nunca habíamos visto cisnes comiendo ni siquiera un trozo de amapola.
Y agregó después:
Los pobres están sentados aquí, a menudo miran de manera muy extraña.
Luego de quedar varados en el campo de amapolas, víctimas de su adicción a los efectos narcóticos de la flor, apenas un mes después de comenzar a comerla, muchos de los cisnes comenzaron a morir por sobredosis. En tanto que los sobrevivientes, señala un productor local:
Vuelan a sólo unos metros de distancia, se caen y el movimiento es como si estuvieran borrachos, drogados.
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Cisnes Anónimos: la desintoxicación de las aves sobrevivientes y los efectos secundarios
Después de cuatro meses de consumo, muchos de estos cisnes sobrevivientes fueron trasladados por rescatistas a diversos lugares de acogida que funcionan como centros de desintoxicación. Previo permiso de las autoridades para su traslado, al ser una especie protegida por el gobierno eslovaco.
Dicha medida de protección ha sido también el principal impedimento, de acuerdo a La Razón, para que los productores soliciten cualquier tipo de indemnización al Estado por los daños causados por los cisnes a poco más de cinco hectáreas de amapola.
Aspecto sobre el cual Tomáš Ferenčák, portavoz del Departamento de Medio Ambiente de Eslovaquia señala:
Los daños causados por estos animales protegidos rara vez ocurren en Eslovaquia, por lo que los cisnes no pertenecen a la lista de animales por los que el estado paga una compensación.
¿Cuál es la utilización de la amapola?
Con el nombre científico de Papaver rhoeas, la amapola común o amapola silvestre es una flor de característicos pétalos rojos y arrugados y una mancha oscura en el centro.
Utilizada para producir opio, esta sustancia es utilizada para producir a su vez analgésicos y drogas tan potentes como la morfina, la codeína y la heroína. Sustancias prohibidas en diversos países del mundo por los severos daños que producen a la salud.
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