La guerra en Yemen obliga a sus ciudadanos a comer basura

Regina MendozaLunes, 9 de enero de 2017 10:33

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Noticias comida en basureros en yemen



Los ciudadanos de Yemen, uno de los países árabes más pobres de la península arábiga, en el Medio Oriente, mueren de hambre. Los niños y adultos mayores se reúnen en los basureros para recolectar alimento, sin importar si está a punto de pudrirse. Y si no mueren de hambre, mueren de cólera o en bombardeos.
Alrededor de 6 mil 800 personas han muerto en Yemen, 14 millones sufren de inseguridad alimentaria y poco más de 370 mil niños menores de cinco años están en riesgo de morir de hambre desde que la guerra en el país inició en marzo de 2011.

Ya casi se cumplen tres años desde que los yemeníes están atrapados en una guerra iniciada tras la sucesión presidencial en la que el gobierno autoritario de Ali Abdullah Saleh dio paso al mandato de Abdrabbuh Mansour Hadi en 2011.

Hadi –explica la BBC– tuvo que enfrentarse a los grupos que todavía le eran leales a Saleh y a la insurgencia de las minorías conglomeradas en el movimiento de los hutíes que incluye a los zaidi chiítas (una de las principales ramas del Islam), que desde entonces desean tomar el control de la provincia de Sa'ada, en la frontera norte con Arabia Saudita. Se trata de una guerra religiosa entre musulmanes sin cuartel y en la que también están involucrados Estados Unidos, Rusia, Arabia Saudita e Irán.

En el 2014, la transición fallida, que supuestamente transformaría el orden y acabaría con los regímenes autoritarios que hasta entonces los lideraban, provocó que más yemeníes se sumaran a la protesta contra el nuevo gobierno: bloquearon las calles e instalaron campamentos en Saná, la capital.
Para inicios del 2015 tenían rodeado el palacio presidencial y otros puntos estratégicos que lograron mantener bajo arresto domiciliario al presidente Hadi y a todo su gabinete.
Desde entonces, Arabia Saudita, apoyada por Estados Unidos y otras naciones árabes sunitas (grupo musulmán mayoritario) iniciaron campañas aéreas y bloqueos militares para ayudar a las fuerzas del gobierno a luchar contra los rebeldes hutíes.

Según la BBC, durante todo el año pasado, las fuerzas pro-gubernamentales no han logrado desalojar a los rebeldes de la frontera norte. Esto ha provocado que los enfrentamientos se prolonguen: hasta ahora, más de 8 mil personas han fallecido y debido a los bloqueos, no hay entradas para la ayuda humanitaria para los heridos, huérfanos e indigentes.

De acuerdo a la agencia de noticias AP, el bloqueo patrocinado por Estados Unidos y Arabia Saudita “contribuyó a un brusco crecimiento de precios de alimentos” y al bloqueo de la entrada de otros, donados por los grupos de ayuda humanitaria, “lo que llevó al país a tal punto que ya no pueden alimentarse por sí mismos”. Por eso buscan desechos en los tiraderos comunales.

Testimonios publicados en Al Jazeera dan cuenta de la grave crisis: Mahdi Abdulla afirma que no tiene trabajo y sin trabajo no hay dinero para comprar comida. Ahora sólo le queda un lugar que visitar para buscar ayuda: el basurero.

“Durante meses he sobrevivido sin trabajo. No he ganado si un solo peso”, dice Abdulla.
Eso lo ha obligado a buscar entre los desperdicios o pedir limosnas. Diariamente, recorre las montañas de basura de Saná (la capital) en busca de alimento para él y su familia integrada por 10 personas. Es lo que él llama “el intento diario para alejar a la muerte de la hambruna” de sus seres queridos.

El economista yemení Ahmed Shamakh explicó para Al Jazeera que el desarrollo ha cesado en el país, por lo que las empresas han tenido que dejar de trabajar. Eso contribuye al deterioro de la situación alimentaria: “el conflicto ha quitado trabajos y hoy civiles se ven obligados a comer de la basura y recoger las sobras que encuentran en los restaurantes”.
Ahora dependen de la basura, pues incluso a pesar de la grave crisis, “algunas familias preferirían morir antes que pedir comida a otras personas”.

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