Publicada en 1963, Rayuela es la obra literaria más popular del argentino Julio Cortázar, y una de las piezas fundamentales del boom latinoamericano, considerada entre las mejores 100 novelas en español del siglo XX. Y es que es su argumento difuso, el que ubica en varios cuerpos y lo mismo se lee de amor que de arte, el que atrae, porque es leer de cierta forma a la vida pero sin que necesariamente tenga ésta una introducción, un nudo y un desenlace, y los días de la Maga, de Horacio, de Morelli, Talita o de Traveler no trascurren en sujeto, verbo y predicado.

Durante las actividades de la FIL Guadalajara se presentó la edición en hebreo de Rayuela, realizada por el traductor israelí Ioran Meleer, quien tuvo que expandir los límites de su lengua materna para lograr una fiel traducción de una de las mejores novelas del Boom Latinoamericano.
Durante la presentación del libro, se dijo que para transmitir la belleza de esta obra se tuvieron que “inventar palabras y formas que en hebreo no existen; lo que significa, también, enfrentarse a la comprensión de los lectores.
Ya hace 40 años se había hecho dos intentos para llevar esta obra a los lectores israelíes, pero hasta hoy se pudo concretar. Este libro, considerado de culto, dijo el traductor, pugna por un nuevo vocabulario y un lenguaje único para los lectores de aquel país.

Esta traducción pretende transmitir la belleza de este texto, cuyas características distan mucho de la literatura conocida por los israelíes pues “es una novela que forma a un lector, lo educa y le da fuerza”.
