Tras la muerte de Nahel M, asesinado el martes con un disparo, por la policía francesa, toda Francia, comenzando por Nanterre, lugar donde murió Nahel, se ha cubierto con una violenta ola de protestas.
Lee también: Francia: ¿Cuál es la causa de los históricos disturbios en París?
De acuerdo con datos ofrecidos por las autoridades francesas, y consultados en infoabe, suman ya aproximadamente 875 personas detenidas y cerca de 250 policías heridos a la tercera noche consecutiva de protestas en el país galo.
Destrucción e incendios de automóviles y mobiliario urbano, así como lanzamiento de objetos y pirotecnia contra la policía, son algunas de las violentas manifestaciones que se han derivado como consecuencia de la muerte del joven de tan sólo 17 años.
Al respecto el ministro del Interior francés, Gérald Darmamin, señaló que los agentes responsables de guardar el orden público han “enfrentado con valentía a una violencia poco frecuente”.
De origen argelino, Nahel era hijo único y fue criado por su madre. A pesar de ser un estudiante poco regular, de acuerdo a información reunida por la BBC, el joven se había inscrito a una universidad de Suresnes, con el fin de convertirse en electricista.
Repartidor de comida y jugador de rugby en el club Piratas de Nanterre, Nahel formaba parte de un programa de la organización Ovale Citoyen, cuya función principal es ayudar a la integración de los jovenes con problemas escolares.
En declaraciones para el medio Le Parisien, Jeff Puech, presidente de dicha organización, dijo lo siguiente:
Era alguien que tenía la voluntad de encajar social y profesionalmente, no un chico que traficaba con drogas o que se divertía con (actos de) delincuencia juvenil.
En dicha entrevista, Puech habló elogiosamente de la “actitud ejemplar” del joven, misma que considera lejana a la que se ha venido proyectando de él a través de las redes sociales:
[Era] un chico que utilizaba el rugby para salir de los problemas.
Aseguró, luego de señalar haberlo conocido desde que Nahel y su madre vivían en el suburbio de Vieux-Pont de Nanterre, previo a que se mudaran a la urbanización Pablo Picasso.
En palabras de su abuela para el periodista Clément Lanot, Nahel era “muy querido” en su lugar de origen y tenía el sueño de convertirse en mecánico.
Refus d’obtempérer à #Nanterre : « Un gentil garçon » sans problème avec la justice explique la grand mère de la victime. pic.twitter.com/flts6YHVQ4
— Clément Lanot (@ClementLanot) June 27, 2023
Quizá sea de tu interés: Joe Biden asegura que Putin está debilitado y es un ‘paria’
El día de su muerte
De acuerdo con la BBC, la mañana en que ocurrió el incidente en que Nahel perdió la vida, ates de que su madre saliera a trabajar le dió un beso y le dijo: “Te amo, mamá”.
Después de las nueve, luego de darse a la fuga para evadir un control policíaco de tránsito y tras cometer varias infracciones, mientras conducía un automóvil Mercedes, recibió un disparo en el tórax que terminaría por arrebatarle la vida.
Tras el fatal evento, el líder del Partido Socialista, Oliver Faure, dijo:
Negarse a parar no te da licencia para matar […] Todos los niños de la República tienen derecho a la justicia.
En lo que respecta al oficial que mató al joven, fue acusado de homicidio el jueves y por medio de su abogado ofreció disculpas a los familiares de Nahel al mismo tiempo que aseguró sentirse “devastado”.
En tanto que su madre, Mounia, expresó ante los medios de comunicación:
¿Qué voy a hacer yo ahora? Le dediqué todo. Sólo tengo uno, no tengo 10 [hijos]. Él era mi vida, mi mejor amigo.
Los antecedentes judiciales de Nahel
De acuerdo con la cadena de televisión francesa BFM TV, el joven era conocido por la policía al haberse resistido en una ocasión anterior a la autoridad, así como por conducir sin permiso. Aunque sus antecedentes penales se encuentran limpios, aseguró para dicha cadena noticiosa Jennifer Cambla, abogada de la familia.
Justo el año pasado, el 2022, Nahel había comparecido ante un juez de menores que le impuso una “medida educativa”. En tanto que, siguiendo con información del medio referido, apena el fin de semana anterior, había sido puesto bajo custodia policial tras negarse a obedecer una citación que le obligaba a comparecer ante el tribunal de menores por segunda ocasión.
