El gobierno de Rusia confirmó este martes que ha recibido el primer ataque ucraniano con misiles balísticos de fabricación estadounidense ATACMS contra una instalación militar en territorio ruso; lo anterior, podría representar el inicio de una nueva escalada en el conflicto que comenzó desde febrero de 2022.
Cinco misiles fueron derribados y los fragmentos de un sexto impactaron en el recinto de una instalación militar en la región fronteriza de Briansk. También es importante señalar que todo esto ocurre apenas dos días después de que Joe Biden autorizara el uso de este tipo de armas. “Como resultado, se declaró un incendio que fue operativamente extinguido. No hay muertos ni heridos”, señala el comunicado oficial del Ministerio de Defensa.
Ucrania lanza ataque sobre Rusia
El ataque fue perpetrado a las 03:25 de la madrugada, “según datos confirmados, con el uso de misiles tácticos ATACMS de fabricación estadounidense”. Las baterías antiaéreas S-400 y Pantsir abatieron cinco de los misiles, precisa el comunicado.
Previamente, el Estado Mayor ucraniano había informado, sin dar detalles del armamento utilizado, sobre un ataque exitoso contra un arsenal del Ejército ruso en Briansk. Según reportaron el domingo medios internacionales, el presidente de EUA, Joe Biden, autorizó a Kiev el empleo de misiles de largo alcance contra objetivos en territorio ruso.
La prensa informó en principio de que el permiso únicamente incluía a la región fronteriza de Kursk, parcialmente ocupada por tropas ucranianas desde agosto y donde Moscú habría desplegado a miles de soldados norcoreanos.
La respuesta de Putin contra Ucrania
Precisamente, en respuesta a la decisión de Washington, el presidente ruso, Vladímir Putin, aprobó hoy la nueva doctrina nuclear rusa que permite el empleo de armamento atómico en caso de ataque convencional. Esta iniciativa da luz verde a respuestas con armamento nuclear ante ataques convencionales que amenacen la soberanía de Rusia y Bielorrusia.
La doctrina autoriza un ataque nuclear en caso de que el ataque convencional enemigo suponga “una amenaza crítica para la soberanía e integridad territorial” de ambos países, que integran la Unión Estatal Rusia-Bielorrusia.
El documento también considerará “ataque conjunto” la agresión de un país que carezca de armamento atómico, pero que tenga el respaldo de una potencia nuclear. La doctrina, publicada en el portal de información legal del Estado ruso, amplía la categoría de alianzas militares contra las que Rusia aplicará la estrategia de disuasión nuclear. “La agresión de cualquier Estado perteneciente a una coalición militar (bloque, alianza) contra la Federación de Rusia y (o) sus aliados es vista como una agresión de la coalición en su conjunto”.
Estas dos últimas cláusulas son consideradas por los analistas como una clara advertencia a Estados Unidos y la OTAN, en caso de que decidan involucrase directamente en el conflicto en Ucrania. Rusia puede recurrir a las armas nucleares también en caso de “ataque masivo” con aviones de guerra, misiles de crucero, hipersónicos, drones y otros aparatos no tripulados que violen el espacio aéreo del país.
Por primera vez, el documento alude no sólo a la aviación y a aparatos hipersónicos enemigos, sino también a drones, un instrumento de guerra que ha adquirido una gran popularidad en los últimos años.
Al mismo tiempo, la doctrina señala que Rusia ve las armas nucleares como “un instrumento de disuasión” de carácter defensivo, cuyo empleo es una “medida extrema y forzosa”. Putin había anunciado los cambios en la doctrina nuclear a finales de septiembre, pero la promulgó justo cuando se cumplen 1000 días de combates en Ucrania.
Como ya mencionamos, la clave del anuncio es que tiene lugar después de que Estados Unidos autorizara a Ucrania el empleo de misiles de largo alcance contra territorio ruso. Putin, que aprobó tras el comienzo de la guerra el despliegue de armas nucleares tácticas en Bielorrusia, había advertido que dicha decisión significaría que EUA y la OTAN “están en guerra con Rusia”.
Con información de EFE
