El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los EEUU (ICE, por sus siglas en inglés), cuentan a partir de hoy con la autorización para llevar a cabo redadas contra las y los migrantes, no importa si se encuentran en iglesias, escuelas u hospitales, lugares considerados antes “refugios” seguros para ellas y ellos.
Así lo informó el zar fronterizo Tom Homan, durante una entrevista concedida a la cadena Fox News, en la que también adelantó que el gobierno de Donald Trump no permitirá que permanezcan en EEUU las y los migrantes con antecedentes penales, pero tampoco aquellas y aquellos que no cuenten con papeles.
“El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos está ahí afuera haciendo cumplir la ley hoy vigente. Las deportaciones comenzaron hoy”, advirtió Homan.

De esta manera, el presidente Donald Trump revocó las medidas humanitarias implementadas por la administración de Joe Biden, quien en su momento ordenó el refugio temporal para personas migrantes, entre otras políticas sensibles al fenómeno social.
Sin embargo, ahora el Departamento de Seguridad Nacional tiene nuevas órdenes, que implican la persecución indiscriminada contra las personas que viven y trabajan en territorio estadounidense sin contar con el estatus migratorio legal.
“Los criminales ya no podrán esconderse en las escuelas e iglesias de Estados Unidos para evitar ser arrestados. La Administración Trump no les atará las manos a nuestras valientes fuerzas del orden y, en cambio, confía en que utilicen el sentido común”, se puede leer en un comunicado difundido por el Departamento de Seguridad Nacional de los EEUU.

