A más de un año de la tragedia del submarino Titán, siguen saliendo a la luz detalles de la forma de operar de la empresa OceanGate, encargada de realizar los viajes turísticos con el sumergible para poder observar los restos del Titanic.
En esta ocasión, revelaron durante la audiencia pública del juicio que hay en contra de la empresa dueña del submarino Titán, que el CEO y fundador de la compañía, Stockton Rush, presentó un comportamiento extraño en otros paseos hacia los vestigios del Titanic.
Además, se dio a conocer la advertencia que hizo uno de los ingenieros de la empresa respecto a la seguridad del sumergible y a pesar de ello, tanto directivos de OceanGate como el CEO, hicieron caso omiso con tal de seguir vendiendo la experiencia de ver de cerca los restos del Titanic; en 250 mil dólares por persona, para ser exactos.
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¿Cuál fue el extraño comportamiento del CEO al viajar en el Titán?
De acuerdo con los testimonios en la audiencia, el exdirector de operaciones de OceanGate, David Lochridge, fue quien relató cómo fue el extraño comportamiento de Rush en una sumersión antes de la tragedia. Indicó que ignoró por completo los consejos del piloto del Titán, además de golpearlo en la cabeza con un control remoto por haber sido cuestionada su forma de operar el sumergible.
En esa ocasión, Rush terminó destrozando un sumergible con tres pasajeros a bordo, luego de estrellarse a toda velocidad contra el costado de babor de la proa por no seguir los consejos del piloto. Por su parte, Tony Nissen, ingeniero en jefe de Titán, afirmó que se negó a operar y viajar en el sumergible que se accidentó, pues fue presionado para apresurar que estuviera listo para bajar los más de 3 mil metros hasta donde se encontraba el Titanic.
Nissen aseguró que era presionado por Rush para que el Titán partiera lo antes posible, además recordó que en 2018, el submarino fue impactado por un rayo que pudieron haber causado daños, situación que recalcó al afirmar que la nave no era segura, pero aun así fue obligado a operarla.
Es así como se ha revelado que la seguridad del submarino Titán no era la adecuada, dicha por los mismos ingenieros de la empresa y con tal de seguir cobrando los miles de dólares, hicieron caso omiso a sus advertencias, contrario a eso, Tony Nissen fue despedido por haber hablado de la seguridad de Titán. Así, seguramente la tragedia donde murieron 5 pasajeros al implosionar la nave, pudo haberse evitado si hubieran contado con el tiempo adecuado para las reparaciones y hacerle caso al ingeniero.
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Con información de El Heraldo de México / Foto de portada: tomada de internet
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