Nueva York tiene un plan para combatir la inflación alimentaria y lo tomó prestado de México. El alcalde Zohran Mamdani anunció la apertura de cinco supermercados municipales —uno por cada distrito— con precios hasta 30% más bajos que en tiendas privadas, sin que los compradores tengan que demostrar sus ingresos para acceder al beneficio. El modelo que inspiró la medida son las Tiendas del Bienestar de Claudia Sheinbaum, y el ahorro proyectado por familia llega a los 1,000 dólares anuales.
Qué va a tener cada supermercado y cuánto se puede ahorrar
La canasta incluye frutas, verduras, carne, pescado y otros productos de primera necesidad. Mamdani presentó los detalles desde Brooklyn y subrayó que los precios serán fijos y predecibles, eliminando las fluctuaciones semanales que impone el mercado privado. La proyección oficial de la alcaldía estima un ahorro de 90 dólares mensuales por hogar, lo que suma aproximadamente 1,080 dólares al año.
El esquema funciona así: la ciudad es propietaria de los locales, pero empresas privadas los operan bajo reglas de precios y calidad establecidas por el gobierno municipal. No hay filtros de ingreso ni restricciones por estatus migratorio. Las primeras cinco tiendas están programadas para abrir en 2027, un calendario que recuerda al despliegue federal de programas sociales en México, cuando el modelo comenzará a probarse en un contexto muy distinto al mexicano: una metrópoli con uno de los costos de vida más altos del mundo.
Por qué la comparación con Sheinbaum ya está sobre la mesa
Las Tiendas del Bienestar en México operan como puntos de abasto para productos esenciales, especialmente en zonas rurales y comunidades con menor oferta comercial. El modelo busca llenar vacíos donde el mercado privado no llega o infla sus precios. Nueva York enfrenta un problema diferente pero con el mismo síntoma: familias que no pueden comprar alimentos básicos porque el mercado les cobra de más.
Lo que antes sonaba como política de países en desarrollo hoy es la respuesta que una de las ciudades más ricas del planeta está dispuesta a copiar. Mamdani es demócrata y su propuesta ya generó debate político en Estados Unidos, donde la intervención pública en precios de alimentos es históricamente impopular entre sectores conservadores. Que el referente sea un programa del gobierno de Claudia Sheinbaum no es un detalle menor: marca un giro ideológico visible en la conversación económica del norte.
