Jesús de Miguel Alameda, delantero del CD Tenerife, murió este martes a los 30 años tras sufrir un paro cardiorrespiratorio en el partido de Segunda División española frente al FC Andorra. El golpe lo dio el portero rival Jesús Owono, quien salió de su área y lo impactó con la rodilla en el pecho. Lo que nadie en el estadio esperaba ese lunes fue que esa jugada sería la última de su carrera — y de su vida. Su pareja María y su hija Carla, de un año y cuatro meses, lo vieron todo desde las gradas.
Qué pasó en el partido entre Tenerife y Andorra
El incidente ocurrió el lunes 3 de noviembre de 2025 durante un partido de la Segunda División española. De Miguel disputaba una jugada ofensiva cuando el portero del FC Andorra, Jesús Owono, salió de su área para despejar el balón y terminó impactándolo con la rodilla directamente en el pecho. El futbolista cayó de inmediato sobre el terreno de juego y sufrió un paro cardiorrespiratorio. Los servicios médicos del estadio intervinieron de emergencia y fue trasladado a la unidad de cuidados intensivos de un hospital de Tenerife.

Durante la madrugada del martes su estado empeoró por complicaciones neurológicas derivadas del golpe. Los médicos no pudieron estabilizarlo. El CD Tenerife confirmó su fallecimiento en las primeras horas de ese martes con un comunicado que sacudió al fútbol español: “No hay palabras de consuelo; no hay absolutamente nada que mitigue este sentimiento repleto de tristeza. Estamos junto a su desolada familia, junto a todo el tinerfeñismo que hoy llora por este cruel desenlace”.
Su hija de un año y su pareja estaban en las gradas
Jesús de Miguel no tuvo un camino fácil hasta llegar al fútbol profesional. Pasó por varios equipos y categorías hasta conseguir su lugar en Segunda División, y vivía uno de sus mejores momentos personales: acababa de convertirse en papá de Carla, una niña de un año y cuatro meses, y compartía su vida con María. Las dos estaban en el estadio ese lunes. Presenciaron el choque, la caída y todo lo que vino después.
La familia agradeció las muestras de cariño recibidas desde España y el resto del mundo del fútbol, pero pidió respeto absoluto a su privacidad. Gerard Piqué, entre otros referentes del fútbol internacional, reaccionó públicamente: “Lo siento con toda mi alma. Descansa en paz, Jesús”. Tenía 30 años y sueños que no va a poder cumplir.
