Flávio Bolsonaro aterrizó este miércoles en el Aeropuerto Opa-locka, cerca de Miami, junto con su esposa y sus dos hijas, luego de cruzar la frontera terrestre con Argentina, escalar en Ecuador y llegar a Florida en vuelo privado. El movimiento ocurrió apenas dos días después de perder las elecciones presidenciales frente a Luiz Inácio Lula da Silva, y mientras el Supremo Tribunal Federal de Brasil ya había cancelado sus pasaportes —incluido el diplomático— por no entregarlos antes del plazo establecido en el marco de una investigación por presunto lavado de dinero.
La ruta de escape: frontera terrestre, vuelo privado y tres países en una noche
Las autoridades migratorias argentinas registraron el cruce de Bolsonaro por la frontera a las 22:50 del martes, hora local. Media hora después, él, su esposa y sus hijas abordaron un vuelo privado desde Puerto Iguazú con destino a Guayaquil, Ecuador, donde hicieron escala antes de continuar hacia Miami. Los datos de seguimiento aéreo confirmaron la ruta.
El martes era también la fecha límite que el Supremo Tribunal Federal de Brasil le había dado para entregar sus pasaportes. No lo hizo. Al vencer el plazo, las autoridades los cancelaron todos, incluyendo el pasaporte diplomático que Bolsonaro tenía por su condición de senador. Para entonces, ya estaba en el aire rumbo a Estados Unidos.
Trump, las visas y lo que dijo Lula
El Departamento de Estado de EE.UU. ya había anunciado que expediría visados para Bolsonaro y su familia. Donald Trump respaldó la decisión personalmente: “Creo que son buena gente”, declaró desde la Base Aérea Andrews al regresar de Texas. La postura de Trump no sorprende —el expresidente brasileño Jair Bolsonaro, padre de Flávio, también se refugió en Florida tras el golpe fallido de enero de 2023— y convierte a ese estado en el destino recurrente de la familia en sus momentos de crisis política. cómo fue el intento de golpe de Jair Bolsonaro en Brasil
Lula da Silva no tardó en reaccionar. El presidente electo acusó directamente a Bolsonaro de huir del país para evadir los problemas legales que le esperaban en Brasil. Las investigaciones en su contra apuntan a presunto lavado de dinero, un proceso que seguirá su curso independientemente de dónde esté el senador: la cancelación de sus pasaportes ya está hecha, y la justicia brasileña tiene expedientes abiertos que no se cierran con un vuelo privado.
Qué sigue para Bolsonaro en Estados Unidos
Con visa concedida por la administración Trump y sin pasaportes válidos para volver —o para que Brasil lo reclame fácilmente—, Flávio Bolsonaro enfrenta un escenario parecido al de su padre: exilio de facto en Florida mientras los procesos judiciales en su país avanzan sin él. Si Brasil intenta su extradición, el camino legal sería largo y dependería de la voluntad política de Washington, que hoy mismo está dando señales de lo que piensa al respecto.
Por ahora, la familia aterrizó en Opa-locka, un aeropuerto pequeño al norte de Miami que ya recibió vuelos de figuras políticas latinoamericanas en situaciones similares. El capítulo brasileño de los Bolsonaro en el poder formal cerró en las urnas; el capítulo legal, apenas empieza.
- Jair Bolsonaro y el intento de golpe en Brasil
