Las elecciones presidenciales de 2024 en Estados Unidos están a la vuelta de la esquina, y el ambiente es más tenso que nunca.
Con un duelo entre la actual vicepresidenta Kamala Harris y el expresidente Donald Trump, las encuestas apuntan a una contienda extremadamente ajustada, en la que cada voto será crucial.
Según la última encuesta nacional de CNN, realizada del 20 al 23 de octubre, ambos candidatos están empatados, con un 47% de apoyo de los votantes probables, y un margen de error de +/- 3,1%.
Harris, quien asumió la candidatura demócrata tras la retirada de Joe Biden, podría convertirse en la primera mujer en ocupar la presidencia de Estados Unidos, mientras que Trump busca un regreso tras su primer mandato de 2017 a 2021.
Ambos candidatos han mantenido la atención de los votantes durante toda la campaña con propuestas que reflejan posturas marcadamente opuestas, desde temas económicos hasta políticas de inmigración.
Este empate no es una novedad. Desde que Harris asumió la candidatura en verano, las encuestas han mostrado una competencia constante sin un claro líder.
En septiembre, CNN también mostró un margen estrecho: 48% para Harris y 47% para Trump. Y, en una encuesta reciente de The New York Times y Siena College, ambos candidatos están nuevamente empatados con el 48% del apoyo entre los votantes probables.
Al agregar opciones de terceros partidos e independientes, el panorama sigue siendo cerrado. Trump cuenta con el 47% y Harris con el 46%, pero sigue sin haber un favorito claro. Con un margen de error de +/- 2,2%, la carrera es aún más impredecible.

A poco más de una semana de la elección final, cada mitin, declaración y estrategia de campaña cobra importancia. Ambos candidatos tienen la mirada puesta en los estados clave, buscando ganar terreno en esta recta final de una contienda histórica y, según CNN, prácticamente imposible de prever.
