En las elecciones de Estados Unidos, los primeros resultados pueden dar una ventaja aparente a los republicanos, un fenómeno llamado “espejismo rojo”. Sin embargo, esta ventaja inicial suele revertirse con el “cambio azul” cuando se cuentan los votos de las grandes ciudades y el voto por correo, tradicionalmente más favorables a los demócratas.
¿Por qué ocurre esto? Te explicamos.
La ilusión del “espejismo rojo”
Imagina que empieza el conteo de votos y los republicanos (representados por el color rojo) aparecen liderando en varios estados clave. Este fenómeno se conoce como el “espejismo rojo”. Ocurre porque los votos iniciales suelen venir de áreas rurales, que suelen ser más conservadoras y favorecen al Partido Republicano. Pero a medida que se cuentan los votos urbanos y anticipados, el panorama puede cambiar.
¿Recuerdas en 2020 cuando Trump se declaró ganador antes de que se terminaran de contar todos los votos? Aprovechó este “espejismo rojo” para argumentar fraude cuando los resultados comenzaron a favorecer a Biden con el conteo del voto anticipado y por correo, en su mayoría demócrata.
El “cambio azul”: Cuando la ventaja se revierte
El “cambio azul” es el momento en el que los votos de las grandes ciudades y los votos por correo, más inclinados hacia los demócratas, empiezan a contarse y a reducir, o incluso revertir, la ventaja inicial de los republicanos.
Se trata de un patrón que se ha visto en las últimas cinco elecciones presidenciales, y aunque en esta elección podría no ser tan pronunciado como en 2020, muchos especialistas creen que puede repetirse.
¿Por qué pasa esto?
Primero, Estados Unidos tiene un sistema electoral descentralizado. A diferencia de países en América Latina, donde los resultados nacionales se coordinan desde un solo órgano electoral, cada estado en EE.UU. cuenta y reporta sus votos a su propio ritmo. Por ejemplo, en estados como Florida, los votos por correo se procesan antes del día de la elección, así que suelen tener resultados más rápidos. Otros, como Pensilvania y Wisconsin, solo comienzan a contar los votos por correo el mismo día de la elección, lo que alarga el proceso.
Segundo, las áreas rurales suelen procesar votos más rápido que las grandes ciudades, donde la densidad poblacional hace que el conteo sea más lento.
Este patrón crea la sensación de que los republicanos lideran al inicio y los demócratas “recuperan” terreno conforme pasa la noche.
¿Qué esperar en las elecciones de este año?
Con Trump y Kamala Harris muy cerca en los sondeos, es posible que no haya un ganador claro la misma noche de la elección. Los especialistas recomiendan paciencia, ya que aún podría ocurrir este “espejismo rojo” seguido por un “cambio azul”, aunque tal vez de manera menos intensa que en 2020.
Este año, el Partido Republicano ha promovido más el voto por correo y anticipado entre sus seguidores, así que podríamos ver un resultado menos drástico.
Sin embargo, todavía se espera que el voto por correo y en ciudades grandes dé ventaja a Kamala Harris cuando el conteo esté más avanzado.
El resultado final de estas elecciones podría no conocerse en la noche de los comicios. En palabras de los especialistas, “tendremos los resultados a su debido tiempo, pero probablemente no la noche de la elección”.

