Este fin de semana, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, fue el anfitrión de la esperada Cumbre de Palenque en Chiapas. La reunión fue clave para abordar el tema más complicado al momento para toda la región: migración.
¿Qué pasó en la Cumbre de Palenque?
La Cumbre de Palenque fue una reunión convocada por AMLO para dialogar sobre las causas estructurales del fenómeno migratorio en la región y ofrecer soluciones integrales, con enfoque humanista y de desarrollo.
El encuentro contó con la participación de la presidenta de Honduras, Xiomara Castro Sarmiento; los presidentes de Colombia (Gustavo Petro), Cuba, (Miguel Díaz-Canel), Venezuela (Nicolás Maduro), así como el primer ministro de Haití, Ariel Henry.
También asistieron el vicepresidente de El Salvador, Félix Ulloa Garay; la vicepresidenta de Costa Rica, Mary Munive; el viceprimer ministro de Belice, Cordel Hyde; la canciller de Panamá, Janaina Tewaney, y representantes del presidente electo de Guatemala, Bernardo Arévalo de León.
Durante la Cumbre de Palenque se coincidió, fundamentalmente, en que los flujos migratorios se originan, principalmente, por la pobreza, la desigualdad, la inseguridad y la falta de oportunidades laborales y económicas en los países de la región.
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Los acuerdos de la Cumbre de Palenque
Tras la Cumbre de Palenque, los líderes de América Latina concluyeron que las principales causas estructurales de la migración son de origen político, económico, social y los efectos negativos del cambio climático. Estos fueron los 13 acuerdos alcanzados:
1) Elaborar un plan de acción para el desarrollo, basado en los objetivos prioritarios y entendiendo las realidades de cada país, para atender las causas estructurales de la migración irregular en la región. En ese sentido, se acordaron las siguientes áreas prioritarias:
▪ Autosuficiencia y soberanía alimentaria con la recuperación del sector agrícola.
▪ Protección, conservación y restauración del medio ambiente.
▪ Empleo digno, educación y desarrollo de capacidades técnicas y tecnológicas.
▪ Seguridad energética, incluyendo energías renovables y avance hacia la descarbonización.
▪ Autosuficiencia sanitaria.
▪ Comercio e inversión intrarregional para el desarrollo socioeconómico.
▪ Combate al crimen organizado transnacional, al tráfico de personas, la corrupción, y fomentando la cooperación en seguridad.
2) Fomentar el comercio intrarregional de bienes y servicios de subsistencia básica, promoviendo preferencias arancelarias, establecimiento de cuotas y eliminación de barreras no arancelarias.
3) Motivar a que se levanten las medidas coercitivas unilaterales impuestas a países de la región, en tanto son contrarias a derecho internacional y tienen graves repercusiones más allá de los países objetivo.
4) Exhortar a que los países de origen, tránsito y destino implementen políticas migratorias integrales que respeten el derecho humano a migrar, resguardando la vida y dignidad de las personas migrantes y sus familiares, e incluyendo la promoción de opciones de regularización permanente, que permitan potenciar las contribuciones de las diásporas en sus comunidades de origen y destino.
5) Hacer un llamado a que los países de destino adopten políticas y prácticas migratorias acordes con la realidad actual de nuestra región y abandonen aquellas inconsistentes y selectivas, para evitar producir arbitrariamente tanto “efectos llamada” como “efectos disuasivos”, tales como la regularización de ciertas nacionalidades.
6) Contribuir decididamente, conforme a las capacidades de cada país, a apoyar a la República de Haití en sus esfuerzos, junto con la comunidad internacional y las Naciones Unidas en particular, a fin de restablecer un entorno de seguridad humana para la normalización de la situación política, económica y social, con enfoque de desarrollo sostenible.
7) Promover esfuerzos coordinados para replantear la arquitectura financiera internacional de la deuda soberana, a fin de permitir a los países, particularmente los de ingreso medio, alcanzar mayores niveles de desarrollo, cerrar las brechas sociales y reducir la intención de migrar, tales como el cambio de deuda universal por autosuficiencia alimentaria, servicios ambientales y acción climática.
8) Solicitar a los países de destino la ampliación de las vías regulares, ordenadas y seguras de migración, con especial énfasis en la movilidad laboral, y promover la reintegración y el retorno de los trabajadores temporales.
9) Promover un diálogo integral sobre las relaciones bilaterales entre los países de origen, tránsito, destino y retorno.
10) Fortalecer el trabajo coordinado con organismos internacionales para atender a las personas que se encuentren en necesidades especiales de protección, en su trayecto de movilidad humana, priorizando mujeres, niñas y niños.
11) Profundizar las relaciones de Cooperación Sur-Sur y Triangular en la región, encaminadas a fortalecer las políticas migratorias con enfoque de derechos humanos, con miras a un tránsito seguro, protegiendo a las personas frente a actividades ilícitas.
12) Continuar el diálogo franco y al más alto nivel sobre estos asuntos y acuerdos a través de un grupo de trabajo a cargo de las cancillerías, con miras a la implementación de soluciones, con una estrategia de intercambio de información y de acuerdo con la legislación de cada país.
13) Vincular estos acuerdos con el Encuentro de Alto Nivel sobre Migración y Desarrollo en América Latina y el Caribe, propuesto por Colombia y México, que integre los mecanismos regionales y subregionales, a realizarse el primer trimestre de 2024.