Como en una escena de la película El club de la pelea, del director David Fincher, un estacionamiento de un refugio de Nueva York se ha convertido en escenario de violentos enfrentamientos entre migrantes, mientras los espectadores sedientos de sangre apuestan en los combates, según ha informado The Post.
Según el medio, al menos durante un mes, los migrantes que viven en un refugio cercano de La Quinta Inn en Queens Boulevard en Long Island City se han colocado guantes de boxeo para golpearse en el estacionamiento de un McDonald’s.
“¡Golpéalo, golpéalo!”, dice uno de los espectadores en español, mientras los migrantes se enfrentan entre sí a plena luz del día, según un video compartido en instagram.
Después de que uno de los luchadores golpeara a su enemigo contra el pavimento, varios hombres vitorearon y se abrazaron, saltando antes de que uno de los hombres le quitara los guantes al vencedor, asegura The Post.
“Son los estudiantes, ellos son los que pelean”, dijo un migrante que lavaba un auto detrás del refugio, —cuando fue consultado por el medio—, refiriéndose a los adolescentes impetuosos de las escuelas secundarias cercanas Aviation y Queens Technical.
Otros migrantes consultados negaron los señalamientos, pero los trabajadores cercanos aseguraron todo lo contrario.

Residentes molestos
“Club de lucha, club de mierda, club de distribución de drogas… es la anarquía en su máxima expresión”, dijo un vendedor de equipos para automóviles del vecindario.
Ante esta situación, Michael Alcazar, detective de la policía de Nueva York dijo que en lo último meses los alrededores de los refugios se ha vuelto violentos,
“Tienen que hacer algo para ganar dinero, y están dispuestos a prostituirse, cometer robos en ciclomotores… van a hacer lo que tengan que hacer para mantenerse a sí mismos”, dijo.
La situación ha molestado a los residentes, y ha despertado en estos sentimientos anti inmigrantes, por según ellos, “anteponer atención a los migrantes ilegales por encima de los ciudadanos”.
Un portavoz de la policía de Nueva York dijo que un grupo se había reunido afuera del McDonald’s el miércoles pasado, pero se dispersó cuando se le pidió que se fuera.
