La primera clonación exitosa de primates la logró un grupo de científicos chinos en 2018, casi 22 años después del conocido caso de la oveja Dolly. Ahora, el mismo equipo liderado por Zhen Liu y Qiang Sun ha conseguido clonar otra especie, un mono rhesus que sobrevivió más de dos años.
Los investigadores señalan que este nuevo logro, para el que se desarrolló un método que proporcionó al embrión clónico en desarrollo una placenta sana, permite avanzar en la comprensión de los mecanismos de la clonación en primates y podría ayudar a mejorar en un futuro la eficiencia del proceso, que hasta ahora es extremadamente baja.
La oveja Dolly y la clonación de un mono
La publicación del caso de ‘Dolly’ en Nature ese año (1997) fue el punto de partida de la clonación de otros mamíferos. El método de clonación se denomina en realidad “proceso de transferencia nuclear de células somáticas” (SCNT en sus siglas en inglés) y consiste en reemplazar el núcleo de un óvulo, que contiene el ADN, por el de una célula somática adulta de otro individuo.
El equipo de Liu y Sun, de la Academia de Ciencias China en Shanghai, adaptó esta técnica para lograr la nueva clonación del mono. Sun ha dicho que los monos son vitales y comúnmente utilizados en el campo de la investigación cognitiva y biomédica.
Por ejemplo, se han usado modelos de monos transgénicos como el de la enfermedad de Huntington o modelos de monos modificados genéticamente como el de la enfermedad de Parkinson.
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Sin embargo, Sun admitió en una entrevista exclusiva con la agencia EFE que es muy difícil obtener modelos de mono genéticamente idénticos, especialmente para los monos editados genéticamente.
Científicos chinos clonan a un mono rhesus
La nueva clonación del mono rhesus se obtuvo al combinar el tratamiento de los embriones clonados con el inhibidor Tricostatina A y con la enzima Kdm4d, ambos ya usados en la anterior clonación del macaco cangrejero y encaminados a alterar el estado epigenético de los embriones.
Lo hacen con un sofisticado método de reemplazo del trofoblasto, las células que rodean a la masa interna celular en el blastocisto (embrión de unos cinco días) y que más tarde darán lugar a la placenta.
En los experimentos, se activaron un total de 113 embriones clonados de mono rhesus y transfirieron 11 de ellos a siete hembras, de las que dos se quedaron embarazadas. Finalmente, nació una cría. La eficiencia fue parecida a la de procesos anteriores, incluso menor: un animal clonado que sobrevivió a partir de 113 embriones iniciales (eficiencia de menos del 1%).
En el caso del mono rhesus, sólo un estudio había logrado clonar células somáticas, pero el animal no sobrevivió al nacimiento. Ahora el ejemplar, al que los investigadores llamaron ‘ReTro’, consiguió vivir dos años.
Tanto la clonación del macaco cangrejero (‘Macaca fascicularis’) como la del rhesus (‘Macaca mulatta’) demuestran dos cosas: es posible clonar primates y, no menos importante, es sumamente difícil tener éxito con estos experimentos, con eficiencias tan bajas.
Con información de EFE y Nature Communications
