Fue el pasado 7 de octubre de 2023 cuando se desató la peor crisis del conflicto que mantiene Israel con el grupo armado Hamás, luego de que éstos últimos atacaran comunidades israelís y mataran y secuestraran a cientos de personas.
A cuatro meses de estos ataques, se dio a conocer, que el médico mexicano Aldo Rodríguez estuvo atendiendo por cinco semanas a decenas de heridos en un hospital de la Franja de Gaza, ubicado justo en plena ciudad que ha sido blanco de intensos bombardeos por las fuerzas militares de Israel.
Ahí, cuenta en entrevista para NMás, vivió de cerca las atrocidades que le causa un conflicto armado a civiles inocentes como parte de Médicos sin Fronteras, pues tuvo la oportunidad de brindar sus conocimientos y atención médica a quienes llegaban heridos por los bombardeos.
“Al tercer día de estar ahí, un misil cayó a un kilómetro de distancia. Recibimos entonces 120 casos, 130 casos en una hora, hora y media, 70 ya habían muerto. Son imágenes muy dramáticas ver cómo llega el rescatista con el cuerpo del niño ya flácido, cargado”, recuerda el médico Aldo Rodríguez.
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¿Cómo llegó el médico mexicano a ayudar en la Franja de Gaza?
Aldo Rodríguez fue parte de del primer grupo internacional que entró a la Franja de Gaza a través del cruce de Rafah; cuenta que durante cinco semanas atendió a docenas de heridos, casi todos pobladores que quedaron atrapados desde el 7 de octubre cuando inició el conflicto armado.
“Desde el momento en que llegas al hospital, ya es el caos. Drama y caos, 24 horas al día. Los hospitales parecen como mercados o ciudades pequeñas porque hay pacientes y familiares por todos lados. El hospital de Al-Nasser, por ejemplo, es un hospital de 300 camas y había 600 pacientes”, comenta el doctor Rodríguez.
En el hospital Al-Nasser, que fue donde Aldo Rodríguez estuvo apoyando, el equipo de Médicos Sin Fronteras realiza al menos 25 cirugías al día, sin contar las 60 que usualmente llevan a cabo en ese mismo hospital médicos locales.
“Te tratas de organizar y de ser lo más rápido y eficaz posible. Teníamos dos quirófanos y estábamos saltando de uno al otro. Desde cerrar muñones de amputaciones, también curaciones de los quemados. Son situaciones muy duras. Cuando ves pacientes pediátricos heridos por bombardeos. No me había tocado ver bebés de un año. Bebés de dos años sin una extremidad, sin un brazo, sin una pierna”, recuerda Aldo.
Lamentablemente el conflicto continúa y a pesar de las treguas que se han dado para que ingrese ayuda, se liberen rehenes y la intervención de varios países para que los ataques por amabas partes cesen, no se vislumbra algún acuerdo entre Israel y Hamás, por lo que Aldo lamenta que lo único que persista en la zona, tras semanas de conflicto, es un sentimiento generalizado de desesperanza.
“Ellos están deprimidos, están ya quebrados emocionalmente, se sienten abandonados. ¿Cómo podían seguir pasando los mismos incidentes cada 24 horas y nadie hacía nada? Y después de vivir con ellos cinco semanas, entiendo su frustración y su tristeza. No sé cuánto más pueda soportar la población, porque no solamente son las víctimas de bombardeos, también es el bloqueo de las fronteras, el bloqueo de suministros de agua potable, de electricidad, de alimentos”, indicó Aldo.
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Con información de NMás / Foto de portada: Médicos sin Fronteras
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