El 17 de marzo pasado, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo presentó su alternativa a la Reforma Electoral (constitucional); se trata del Plan B, que incluye cambios en el proceso de Revocación del Mandato, así como disminuciones presupuestales para el Senado y para los Municipios. Ricardo Monreal Ávila, presidente de la Junta de Coordinación Política en el Congreso de la Unión, habló con nosotros sobre el proceso de debate que se avecina al respecto de este tema.
Después de que la iniciativa original de la presidenta causara desencuentros al interior y al exterior del movimiento de la 4T, el proyecto legislativo fue rechazado. Con 259 votos a favor, 234 en contra y una abstención, el proyecto no consiguió la mayoría calificada necesaria para una Reforma Constitucional.
Pero Sheinbaum traía un az escondido bajo la manga, bueno algo así. La presidenta entonces presentó su Plan B. Tanto la primera idea como ésta última, han causado controversia, principalmente entre las cúpulas de poder político.
“La naturaleza política y jurídica de la propuesta genera polémica y genera controversia, pero es normal porque si es el lugar natural donde se genera, la Cámara de Senadores o la Cámara de Diputados, es su esencia plural la que provoca esta discusión aparentemente encontrada y dispar, pero finalmente se define por los votos de sus integrantes¿”, nos respondió el diputado Ricardo Monreal sobre los desencuentros que se han originado a partir de la iniciativa de la presidenta de México.
@criszisMonreal me habló sobre el Plan B de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
En el caso del Plan B, plantea cambios en los artículos 35, 115, 116 y 134, que tienen que ver con las consultas de revocación del mandato, así como el presupuesto asignado a congresos estatales y a los ayuntamientos, el sueldo de los funcionarios electorales y también el número de regidurías y sindicaturas locales.
En lo que tiene que ver a la revocación del mandato, se propone disminuir el tiempo en el que puede ser solicitado, pasando a tres o dos años después de que la o el gobernante haya iniciado su periodo; también se propone que estos líderes puedan promover el voto a su favor, siempre y cuando no utilicen recursos públicos.
Con este conjunto de medidas, la administración federal proyecta ahorros de aproximadamente 4 mil millones de pesos anuales que serían destinados a infraestructura y a los programas del Bienestar.
En ese sentido Monreal se mantiene sereno y absolutamente confiando en el Poder Legislativo del que forma parte.
“Nosotros estamos a la espera de la conclusión de los trabajos que van a llevar a cabo en la cámara de origen, que es la Cámara de Senadores, y lo vamos a hacer con respeto y esperando que ellos concluyan la parte primera, la etapa inicial de la discusión y de la aprobación de la Reforma Electoral denominada ‘Plan B'”, le dijo a Cultura Colectiva News, Ricardo Monreal Ávila.
Todavía queda ver la verdadera estrategia de Monreal, las bancadas aliadas de Morena, PT y Verde, así como la respuesta de la oposición, PRI y PAN, así como Movimiento Ciudadano. Los cambios ideados por la primera mujer presidenta en la historia de México, les afecta a todas las fuerzas políticas pues se trata de una reformulación con rumbo a los siguientes procesos electorales.

Los principales puntos del PLAN B
- Establecer un número máximo de regidurías por municipio: hasta 15, ni una más.
- El 0.7 por ciento del presupuesto estatal sería lo único que recibiría cada Congreso Local.
- Se pone un límite a los sueldos de funcionarios electorales, conforme al principio de austeridad, además se eliminan los bonos.
- El Senado de la República tendría que hacer un recorte presupuestario de manera progresiva hasta alcanzar un 15 por ciento de ahorros.
- Se dejarán de pagar los controvertidos bonos, seguros de gastos médicos mayores e ingresos adicionales a funcionarios del Instituto Nacional Electoral (INE), tribunales y órganos.
- Se plantea iniciar el computo de votos al finalizar cada elección.
- Tiempo real en la fiscalización.
- Se establecerá un tope a los sueldos y ganancias de los dirigentes de todos los partidos políticos.
