A los ocho años, Xóchitl Guadalupe Cruz López tomó botellas de plástico recicladas, mangueras y cristales viejos de refrigerador y construyó un calentador solar que puede llevar agua a 70 grados centígrados sin gas ni electricidad. Ocho años después, ese invento —llamado Baño Calientito— la llevó desde San Cristóbal de las Casas, Chiapas, hasta Palacio Nacional, donde la presidenta Claudia Sheinbaum la recibió en persona y ofreció ayudarla a registrar su creación ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial.
Cómo funciona el Baño Calientito y por qué una niña de ocho años lo construyó
El problema era concreto: en San Cristóbal de las Casas las temperaturas bajas hacen que bañarse con agua fría sea una realidad cotidiana para muchas familias, y el gas o la leña no siempre son opciones accesibles. Xóchitl no buscó una solución complicada. Pintó botellas PET de negro para que absorbieran el calor del sol, las conectó con mangueras y aprovechó la circulación natural del agua caliente para trasladarla a un depósito. Sin bombas, sin electricidad, sin combustible. Una versión de su sistema puede calentar hasta 50 litros de agua en una sola jornada solar.

El invento no se quedó en su patio. En 2018, cuando tenía ocho años, Xóchitl se convirtió en la primera niña en recibir el Reconocimiento ICN a la Mujer, otorgado por el Instituto de Ciencias Nucleares de la UNAM, gracias a su participación en el programa Adopte un Talento (PAUTA). Dos años después, la revista Time la incluyó entre las jóvenes inventoras destacadas en el contexto del Foro Económico Mundial de Davos 2020. No era una curiosidad regional: era ciencia funcional con impacto social comprobable.
El video viral, la respuesta de Sheinbaum y el encuentro en Palacio Nacional
La historia volvió a circular gracias al creador de contenido Alexis Omman, que publicó un video pidiendo que la presidenta conociera a Xóchitl. La publicación acumuló más de 1.6 millones de reproducciones y fue compartida decenas de miles de veces. El 1 de noviembre, Sheinbaum respondió públicamente: ‘Querido Alexis, vi tu video. Me encantaría conocer a Xóchitl y apoyarla’. Cuatro días después, la invitación era real.
Xóchitl llegó a Palacio Nacional acompañada de su mamá. Además del Baño Calientito, presentó investigaciones sobre el uso de redes sociales durante la pandemia de COVID-19, la conservación de los humedales de montaña de San Cristóbal y la violencia infantil. Sheinbaum propuso que la Secretaría de Economía apoye el trámite de patente ante el IMPI, que se realicen estudios científicos para documentar el funcionamiento del calentador y que integrantes de su equipo visiten Chiapas para conocer los proyectos directamente.
Hay una coincidencia que vale la pena nombrar: Claudia Sheinbaum estudió Física en la Facultad de Ciencias de la UNAM y su tesis de licenciatura analizó termodinámicamente las estufas domésticas de leña —exactamente el combustible que el invento de Xóchitl busca reemplazar. Dos científicas formadas por necesidades parecidas, separadas por tres décadas y reunidas por un calentador de botellas PET.
