El pasado sábado 1 de noviembre, pasadas las tres de la tarde, una potente explosión seguida de un incendio arrasó una sucursal de la cadena Waldo’s ubicada en el centro de Hermosillo, en el estado de Sonora; el lugar estaba lleno debido a que era quincena y mucha gente acudió a comprar artículos navideños, que ya se vendían en el lugar
El saldo confirmado por las autoridades hasta ahora es de 23 personas fallecidas, entre ellas menores de edad, y al menos 11 a 12 lesionadas que fueron trasladadas a hospitales de la ciudad. La mayoría de los fallecidos murió por inhalación de gases tóxicos derivados del incendio.
Testigos en los negocios aledaños relataron que, justo antes del estallido, se presentó un apagón / falla eléctrica en el área. Luego del apagón se sintió un fuerte estruendo, debido a la explosión, seguida de un incendio que consumieron del establecimiento.
¿Qué dicen las autoridades sobre qué originó la explosión en la tienda?
La principal hipótesis, según la Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora, es que el origen pudo estar en un transformador eléctrico ubicado dentro de la misma tienda. La dependencia puntualizó que hasta el momento no se cuenta con indicios de que se trate de un acto intencional o de un atentado contra civiles, que era una de las especulaciones que se manejaban en redes sociales.
Por su parte, el gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, ordenó una investigación “exhaustiva y transparente” para determinar causas exactas y responsabilidades. Las actividades de Día de Muertos en Hermosillo fueron suspendidas en señal de duelo por la tragedia.
Las líneas de investigación principales giran en torno a: falla eléctrica, explosión del transformador, y posterior incendio. La hipótesis del transformador como detonante implica que dentro del local podría haber habido un equipo que regulaba el voltaje eléctrico, que al fallar generó un arco eléctrico o vaporización del aceite dieléctrico del transformador, lo que provoca súbita expansión de gas y ruptura explosiva.
Aunque se descarta hasta ahora un ataque intencional, la investigación no está cerrada y podrían surgir otras líneas de responsabilidad (mantenimiento, instalaciones, permisos, etc). Se sabe que el establecimiento no contaba con un programa interno de Protección Civil y a pesar de ello fue autorizado en 2021. Según la autoridad estatal, aunque este programa se había autorizado en 2019 y ratificado en 2020, en 2021 se concluyó “en sentido negativo” dicha revalidación. A pesar de esa negativa de revalidación, la tienda continuó operando hasta el siniestro.
Con información de Debate / Foto de portada: tomada de internet
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