En medio del lodo, las calles anegadas y los caminos bloqueados, se multiplican en redes sociales imágenes potentes y conmovedoras: habitantes de municipios vecinos recorren kilómetros cargando víveres para llevar ayuda a comunidades devastadas por las inundaciones en Veracruz.
Las fuertes lluvias han dejado un panorama desolador no sólo en Veracruz, sino también en Querétaro, Hidalgo, Puebla y San Luis Potosí: al menos 72 fallecidos hasta el momento, 48 desparecidos, decenas de comunidades incomunicadas y miles de viviendas afectadas.
Algunos de los municipios más afectados en Veracruz son Poza Rica y Álamo, los cuales llevan una semana esperando que las autoridades acudan a su auxilio para limpiar sus casas, calles y llevarles víveres, pues prácticamente todo lo perdieron. Por ello, habitantes del sur de Veracruz se dieron a la tarea de organizarse y a pesar de caminar entre la montaña por varios kilómetros, llevar ayuda a quienes resultaron damnificados.
Ante los caminos cerrados, vecinos no dudaron en llevar ayuda no importando cómo
Con carreteras bloqueadas por deslaves y lo que dejó las inundaciones, la ayuda por parte de las autoridades enfrenta serios obstáculos logísticos. En respuesta, ciudadanos han decidido no esperar: se unen con sacos de alimento, agua, artículos de higiene y recorren los senderos más difíciles para llegar a donde la cadena oficial no puede acceder.
Aunque la prensa predominante resalta convoyes, helicópteros y acciones gubernamentales, las voces en redes muestran otra cara de la emergencia: la de quienes van a pie llevando esperanza. Por ejemplo, los transportistas afiliados a la organización HAMOTAC instalaron un centro de acopio en Ixtaczoquitlán para reunir víveres que posteriormente se trasladan hacia las zonas más afectadas.
Una parte de la ayuda también ha llegado de otros estados: Protección Civil de Nuevo León ha movilizado helicópteros para entregar despensas y agua a comunidades aisladas en el municipio de Pánuco.
Además, el Congreso de Veracruz ha distribuido más de 25 toneladas de víveres directamente entre familias damnificadas en municipios como Poza Rica, Cazones y Álamo. Y desde Xalapa, vecinos respondieron al llamado: camionetas cargadas con alimentos, ropa, medicinas y artículos de limpieza partieron hacia el norte del estado.
El gobierno del estado, encabezado por la gobernadora Rocío Nahle, ha afirmado que supervisa el envío de víveres y coordina la atención en municipios afectados como Álamo, Pánuco, Tuxpan, Ilamatlán y otros. Sin embargo, hay críticas sobre la lentitud en responder alertas, la dispersión de recursos y la falta de acceso efectivo a muchas zonas. Por ejemplo, en Poza Rica se reportó que la alerta para acudir a refugios se emitió siete horas después de la alerta de Conagua, cuando el río Cazones ya se había desbordado.
Lo que es cierto, es que ante la adversidad, los que siempre responden de inmediato, son los mismos ciudadanos y en esta ocasión, no fue la excepción, ayudando no sólo con llevar víveres o comida, sino también limpiando calles y casas que quedaron entre el lodo y los deshechos de la inundación.
Con información de La Silla Rota / Foto de portada: tomada de internet
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