Telcel finalmente respondió a las acusaciones en su contra tras la publicación de un artículo en el New York Times que acusó a la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México de espiar a personajes importantes de la política; lo anterior, partiendo de un expediente que habría sido facilitado por la compañía telefónica.
Telcel explicó que, de acuerdo con los artículos 189 y 190 de la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión, los concesionarios deben entregar la información que las autoridades requieran. En este caso, la Fiscalía de CDMX.
El espionaje, que supuestamente se originó desde el organismo encabezado por Ernestina Godoy, habría estado dirigido a personajes importantes de la oposición como Santiago Taboada y Lilly Téllez. También estaba incluido Higinio Martínez, senador de Morena.
¿Telcel fue parte del espionaje en México?
Después de la polémica que se desató a nivel nacional, Telcel ya dio a conocer su postura oficial señalando que ellos simplemente estaban cumpliendo con los requisitos establecidos por la legislación en México.
“En relación a la información dada a conocer por el New York Times, les comento que Telcel y todos los operadores están obligados, con base en la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión, entre otros, a proporcionar información a las Fiscalías”, fue el mensaje de Renato Flores, encargado de Comunicación Corporativa de América Móvil.
Ulises Lara, vocero de la Fiscalía de CDMX, también rechazó la información. “La FGJ desmiente categóricamente haber solicitado a la empresa de comunicaciones Telcel escuchas telefónicas o geolocalizaciones de las personas referidas”.
Hace unos días, una investigación del New York Times señaló que varios de sus periodistas estuvieron a cargo de revisar más de una decena de expedientes judiciales. Ellos habrían confirmado que la Fiscalía General de Justicia de CDMX solicitaron la información específica de los personajes señalados.
Durante una entrevista con Ciro Gómez Leyva, Santiago Taboada pidió la renuncia de Ernestina Godoy. “Es un asunto muy delicado. Ellos creen que repitiendo una mentira se va a convertir en verdad. Es un despropósito. Mientras colectivos de búsqueda de personas siguen esperando respuestas de las autoridades, la Fiscalía utiliza todo el aparato del Estado para perseguir opositores. En el contexto de la ratificación, si les quedara un tantita vergüenza, debería renunciar la fiscal”.
