La violencia en Sinaloa cayó un 44 por ciento en promedio diario de homicidio doloso desde junio de 2025, según reportó este martes el secretario Omar García Harfuch en la conferencia Mañanera con la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo. El resultado viene de 20 meses de operativo federal con más de 16 mil elementos desplegados, 2 mil 540 detenidos y 94 toneladas de droga asegurada. Pero al mismo tiempo que el gobierno exhibía los números, en Mazatlán un marino perdía la vida en una emboscada con artefactos explosivos improvisados.
Qué hay detrás del 44% de reducción
El operativo en Sinaloa arrancó en octubre de 2024 con un estado de fuerza de 16 mil 440 elementos de la Defensa Nacional, la Marina, la SSPC y la Guardia Nacional. En 20 meses, las cifras que presentó García Harfuch son difíciles de ignorar: 2 mil 540 personas detenidas por delitos de alto impacto, más de 94.5 toneladas de droga aseguradas —incluyendo mil 300 kilogramos y 2 millones de pastillas de fentanilo— y casi 5 mil 900 armas de fuego con un millón de cartuchos. Ese volumen de armamento representa alrededor del 20 por ciento de todas las armas confiscadas en el país durante la administración Sheinbaum.
El dato que más golpea a las finanzas del crimen organizado es el desmantelamiento de 2 mil 412 laboratorios clandestinos y áreas de concentración para droga sintética. García Harfuch explicó que intervenir esa cadena desde el inicio —las materias primas, los químicos, los puntos de procesamiento— afecta el flujo de efectivo de los cárteles de una forma que las detenciones solas no logran. Las estructuras impactadas incluyen células de Los Mayos y Los Chapos dentro del Cártel de Sinaloa, las dos facciones en guerra desde 2024.
El marino muerto en Mazatlán y la respuesta del gobierno
En la misma conferencia donde se celebraban los avances, García Harfuch tuvo que informar una muerte. Personal naval realizaba labores de monitoreo en ríos y presas de la comunidad de San Marcos, Mazatlán, buscando identificar posibles crecidas de agua para alertar a la población —una misión de protección civil, no de combate— cuando fueron atacados con artefactos explosivos improvisados por integrantes de un grupo delictivo. Un marino perdió la vida y tres resultaron heridos.
La respuesta fue inmediata: reforzamiento en la zona y operaciones en el municipio de El Rosario, donde tres personas fueron detenidas y 10 agresores perdieron la vida. Se aseguraron armas, municiones y equipo táctico. El secretario expresó condolencias a la familia del elemento naval y el Gabinete de Seguridad confirmó que la presencia federal en Sinaloa se mantiene sin fecha de salida.
El ataque con explosivos improvisados marca una escalada en las tácticas del crimen organizado en la entidad. No es un enfrentamiento a tiros en un retén: es una emboscada preparada contra soldados en misión humanitaria. Eso no encaja fácilmente en la narrativa del 44% de reducción.
