La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo señaló que la injerencia de Estados Unidos en el secuestro de Ismael ‘El Mayo’ Zambada fue el detonador que dividió al Cártel de Sinaloa y generó la espiral de violencia que sacudió al país. La declaración, hecha el 10 de julio de 2026, marca uno de los señalamientos más directos de un gobierno mexicano contra la actuación unilateral de EEUU en operativos dentro del crimen organizado nacional.
El pacto al que habría llegado el Gobierno estadounidense con el Cártel de Sinaloa, también habría provocado una división de las distintas facciones de este grupo delincuencial, eso habría detonado el conflicto violento, más ataques, atentados y muertes violentas.
Por eso, contrastó la mandataria mexicana, sería importante que las agencias estadounidenses y en general el Gabinete del presidente Donald Trump, entiendan que la mejor estrategia bilateral en materia de seguridad y combate al Crimen Organizado (CO), es la cooperación y coordinación, sin subordinación.
“Los resultados siempre son mejores cuando colaboramos, que cuando se actúa de manera unilateral, incluso violando la soberanía”, destacó la presidenta Claudia Sheinbaum durante la Mañanera del Pueblo del 10 de julio del 2026.

Qué dijo Sheinbaum sobre el secuestro de El Mayo y EEUU
La mandataria fue concreta: la operación que sacó a Zambada de México sin coordinación plena con las autoridades mexicanas no fue un golpe quirúrgico al narco. Fue, según su lectura, el inicio de una ruptura interna que el propio cartel no pudo contener. Cuando la cabeza de una organización criminal desaparece de forma abrupta y sin que los mandos internos lo procesen, el vacío se llena con balas.
Sheinbaum no reveló detalles del mecanismo exacto del secuestro ni nombró a agencias específicas de EEUU —la DEA o el FBI— pero el mensaje fue nítido: México pagó las consecuencias de una decisión que se tomó del otro lado de la frontera. Qué pasó con los acuerdos de seguridad México-EU
Ahora será la Fiscalía General de la República y el Departamento de Justicia, quienes deberán abordar el tema y la polémica desatada por la detención de ‘El Mayo’. La presidenta Sheinbaum indicó que esos son los organismos que al tener facultades similares de este y de ese lado de la frontera, pueden dialogar al respecto, sin embargo no descartó una conversación entre ella y el presidente de los EEUU al respecto.
“Lo podemos hablar con el presidente Trump en su momento. No lo he planteado directamente, pero lo podemos hacer”, puntualizó Sheinbaum Pardo.

La fractura del Cártel de Sinaloa y la violencia que vino después
El Cártel de Sinaloa llegó a ser la organización criminal más poderosa de México en parte por su disciplina interna y su capacidad para resolver disputas sin guerra abierta. La salida forzada de El Mayo rompió ese equilibrio.
Lo que siguió —enfrentamientos en Culiacán, desplazamientos masivos, bloqueos de carreteras y una violencia que duró semanas— fue documentado en tiempo real por medios locales y organismos de derechos humanos. La ola no fue accidental: respondió a una pelea por el control de la estructura que El Mayo había sostenido durante décadas. Sheinbaum conecta ese caos directamente con la decisión de EEUU de actuar sin avisar.
El dato político de fondo es relevante: México y Estados Unidos mantienen acuerdos formales de cooperación en materia de seguridad, pero operativos de esta naturaleza —si la versión de Sheinbaum es precisa— habrían ocurrido fuera de esos canales. Eso no es un detalle menor; es la diferencia entre cooperación y injerencia.
