Sandra Cuevas pasó por el quirófano en agosto de 2026 para corregir una cirugía de nariz que, según explicó, no la dejó conforme y le causaba problemas para respirar. También se intervino cuello y mentón. Desde entonces la exalcaldesa de Cuauhtémoc ha documentado su recuperación en redes: primero con férula, vendajes y prendas de compresión, y ahora con una imagen considerablemente distinta a la de los primeros días posoperatorios.
Lo que Sandra Cuevas confirmó y lo que sigue sin confirmarse
La propia Cuevas explicó que la cirugía de nariz era una corrección: el procedimiento anterior no le había dado el resultado esperado y le generaba dificultades respiratorias. Eso, junto con las intervenciones en cuello y mentón, es lo que ella misma reconoció públicamente. El proceso lo fue mostrando por etapas en sus redes, desde las imágenes con la férula nasal pegada hasta las primeras salidas sin tantas vendas visibles.
Lo que circula en redes va más allá de eso. Hay especulaciones sobre otros procedimientos que Sandra Cuevas no ha confirmado, así que conviene separar lo verificado de lo que sigue siendo rumor. La nota que importa aquí es la que ella misma decidió mostrar: un proceso de recuperación documentado, progresivo, que todavía no es el resultado definitivo. Qué pasó con otras figuras políticas que se operaron en México
Madrid, estudios y 2030: la vida de Cuevas fuera del quirófano
Las fotos más recientes llegaron desde Madrid. La exalcaldesa de Cuauhtémoc está ahí mientras termina de recuperarse, pero no está quieta: arrancó estudios de Comunicación y Periodismo y mantiene activos sus negocios. Todo eso en paralelo a una intención política que no ha bajado el volumen — buscar la Jefatura de Gobierno de CDMX en 2030.
Es un perfil que combina transformación física con ambición política declarada, y esa combinación es exactamente lo que convirtió sus fotos de recuperación en conversación. No es solo un cambio de imagen: es una figura que elige cuándo y cómo mostrar cada etapa de un proceso que todavía no termina.
