Los robots policías Ceci y K5 ya patrullan el Estado de México y Delfina Gómez los presentó ante la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo como parte de la estrategia de seguridad pública del gobierno estatal. Dos máquinas con nombre propio, cámaras integradas y capacidad de monitoreo en tiempo real que Edomex apostó como respuesta tecnológica a uno de los problemas más persistentes de la entidad. La pregunta que nadie se está haciendo en voz alta: ¿cuál es su índice de efectividad más allá de la imagen amigable?

Qué son Ceci y K5 y qué pueden hacer
K5 es un perro robot autónomo de vigilancia desarrollado por la empresa Knightscope, con altura aproximada de 1.5 metros, cámaras de 360 grados, sensores de audio, lectura de placas vehiculares y transmisión de video en tiempo real a centros de monitoreo. No porta armas ni puede detener personas — su función es disuasión visual y recolección de datos. Ha sido usado en centros comerciales y aeropuertos de Estados Unidos antes de llegar a México.
Ceci es el nombre que el gobierno del Estado de México le asignó a su unidad local — un guiño que humaniza la tecnología y la hace más digerible para la prensa y la ciudadanía. El detalle del nombre no es menor: llamarle ‘Ceci’ a un robot policial es una decisión de comunicación política, no de ingeniería. Otros casos de tecnología de vigilancia en México

La presentación ante Sheinbaum y lo que significa
Que Delfina Gómez haya elegido presentar estos robots directamente ante la presidenta Claudia Sheinbaum dice más sobre política que sobre seguridad. Edomex recientemente destacó una disminución del 85 por ciento en los homicidios dolosos y la inclusión de la tecnología ha tenido mucho que ver en el logro de este y otros resultados positivos para los habitantes de la entidad colindante con la Ciudad de México.
Los robots de vigilancia son fotogénicos, generan cobertura mediática y no tienen sindicato. Pero los especialistas en seguridad pública llevan años advirtiendo que la tecnología sin policías capacitados, sin ministerios públicos eficientes y sin jueces independientes no resuelve nada. Lo que Delfina le mostró a Sheinbaum es una apuesta de imagen que puede o no traducirse en reducción real de delitos — los datos de los próximos meses dirán si Ceci y K5 son herramienta o decorado.

