El Proyecto Colmena, la primera misión mexicana lunar, no conseguirá su objetivo. Astrobotic, la empresa que desarrolló el primer módulo de aterrizaje lunar lanzado desde Estados Unidos en cinco décadas, confirmó que se ha rendido en el intento de colocar su nave espacial Peregrine en la Luna menos de 24 horas después de que la nave despegara.
Según la empresa, la nave espacial ha sufrido una “pérdida crítica” de propelente debido a una fuga de combustible. Como consecuencia, al ser parte de esta misión, el Proyecto Colmena no llegará a la Luna.
¿Qué es el Proyecto Colmena?
A través de sus redes sociales, la UNAM había explicado de qué se trataba el Proyecto Colmena. “El Proyecto Colmena fue diseñado, desarrollado y probado en el Laboratorio de Instrumentación Espacial linx, de nuestro Instituto y orgullosamente en la UNAM”.
Con este proyecto, la UNAM se ha vuelto pionera en el desarrollo de micro-robótica espacial, la cual es un área tecnológica que tendrá gran auge en los próximos años, cuando se impulse la minería espacial. El despegue era el primer gran reto de la misión antes de la puesta en órbita y el alunizaje que estaba previsto para el 24 de febrero.
Los robots del Proyecto Colmena fueron desarrollados por el Laboratorio de Instrumentación Espacial del Instituto de Ciencias Nucleares (LINX-ICN), de la UNAM. Se trata de exploradores de unos 12 centímetros de diámetro y de menos de 60 gramos de peso que forman parte del Proyecto Colmena.
Cada uno de los robots cuenta con ruedas, sensores y computadoras a bordo que les permitirían la exploración lunar y de la minería espacial. Según la UNAM, las dimensiones de éstos robots los colocarían a escasos centímetros de la superficie de regolito lunar, un polvo formado por granos sumamente finos, irregulares y abrasivos.
¿Qué pasó con la misión del Proyecto Colmena?
Horas después de que la nave despegara desde Florida hacia la Luna temprano el lunes por la mañana, Astrobotic anunció que la misión estaba en peligro. El módulo de aterrizaje lunar, apodado Peregrine, no pudo colocarse en una posición frente al sol, probablemente debido a un problema de propulsión. Esa orientación errónea impidió que la nave espacial cargara sus baterías.
El problema con la batería se resolvió más tarde, pero Astrobotic no pudo corregir la aparente complicación con el sistema de propulsión del módulo de aterrizaje Peregrine.
En un comunicado emitido el lunes por la noche, la empresa informó que una fuga de combustible está causando que los propulsores del sistema de control de actitud del módulo de aterrizaje Peregrine, diseñados para alinear de manera precisa el módulo de aterrizaje de forma cuadrada de 6 pies de altura mientras está en el espacio, hayan tenido que “operar mucho más allá de sus ciclos de vida útil esperados para evitar que el módulo de aterrizaje entre en un giro incontrolable”.
Astrobotic añadió que es probable que los propulsores sólo puedan operar durante un máximo de 40 horas más.
“En este momento, el objetivo es acercar a Peregrine lo más posible a la distancia lunar antes de que pierda la capacidad de mantener su posición orientada hacia el sol y, posteriormente, pierda energía”, según la empresa. Esto significa que un posible aterrizaje en la Luna, que estaba programado para el 24 de febrero, está descartado.
Astrobotic ya había advertido durante la tarde del lunes que una “falla en el sistema de propulsión” estaba agotando el combustible del vehículo. Sin embargo, la empresa trabajó durante horas para intentar estabilizar el problema y evaluar las opciones.
En un momento del lunes por la tarde, Astrobotic también compartió la primera imagen del módulo de aterrizaje Peregrine en el espacio. La fotografía mostraba que las capas exteriores de aislamiento del vehículo estaban arrugadas.
Fracasa el nuevo reto de la NASA
En el caso del envío de la NASA se trataba de la primera misión robótica comercial de la agencia estadounidense que llegaría a la Luna. El Vulcan llevaría el módulo de aterrizaje lunar Peregrine, de la firma Astrobotic, que estaba previsto aterrizaría en una región de la cara oculta de la Luna conocida en latín como ‘Sinus Viscositatis’, que en español significaría algo así como bahía pegajosa.
La NASA pagará a Astrobotic 108 millones de dólares por llevar allí cinco experimentos, en el marco del programa CLPS (Commercial Lunar Payload Services), cuyo objetivo es abaratar el costo del envío de objetos a la superficie lunar.
Además de la NASA, el módulo lunar Peregrine también llevaba instrumentos científicos de siete países, entre ellos la ambiciosa misión mexicana con diminutos robots para estudiar la superficie lunar: el famoso Proyecto Colmena.
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El viaje inaugural de la nueva gama de cohetes lanzadores de ULA, el Vulcan Centaur, estaba programado para el pasado 24 de diciembre y tuvo que aplazarse debido a demoras en la prueba de carga de combustible. Justo el punto que parece ha vuelto a fallar.
En diciembre pasado, el ensayo general de lanzamiento, conocido en inglés como ‘wet dress rehearsal’, implicó más tiempo del previsto y no pudo ser concluido a tiempo.
