México tendrá por primera vez en siete años un presupuesto federal dedicado a las comunidades LGBTIQ+: 42 mil millones de pesos etiquetados en el Presupuesto de Egresos de la Federación 2027. El anuncio lo hizo el diputado de Morena Jaime López Vela este viernes en el Palacio de San Lázaro, en una conferencia que llamó ‘Mañanera del Orgullo’. El dinero, canalizado a través del nuevo Anexo transversal 33, cubrirá educación, empleo, seguridad, vivienda y salud, incluyendo la prevención del VIH-SIDA, con la meta de erradicarlo en México para 2030.
Qué incluye el Anexo transversal 33 y quién lo respaldará
El nuevo Anexo transversal 33 no es un fondo aislado: es una figura presupuestal que obliga a distintas dependencias del gobierno federal a destinar recursos específicos para poblaciones LGBTIQ+. Jaime López Vela confirmó que el impulso viene en coordinación con el secretario de Hacienda, Edgar Amador, lo que le da peso institucional al anuncio más allá del discurso legislativo.
Los rubros contemplados son amplios: educación inclusiva, acceso a empleo sin discriminación, seguridad para personas de la diversidad sexual y de género, vivienda y salud. Este último punto incluye de forma explícita la atención y prevención del VIH-SIDA en México, una de las problemáticas que históricamente ha golpeado de forma desproporcionada a las comunidades LGBTIQ+ y que durante años careció de financiamiento federal específico.
La meta de Sheinbaum: México sin VIH-SIDA en 2030
Detrás del anuncio hay una promesa de más largo alcance: la presidenta Claudia Sheinbaum planteó que para el año 2030 México debería haber erradicado el VIH-SIDA. Es una meta ambiciosa — la Organización Mundial de la Salud también persigue ese horizonte a nivel global — pero que hasta ahora no tenía un instrumento presupuestal concreto que la respaldara.
Con el Anexo transversal 33, parte de los 42 mil millones se destinarán a campañas de prevención, acceso a antirretrovirales y atención médica especializada. La magnitud del rezago es real: México lleva siete años sin una política presupuestal específica para poblaciones LGBTIQ+, un vacío que este mecanismo busca cerrar antes de que termine el actual gobierno. Si el PEF 2027 es aprobado con el anexo intacto, sería el mayor compromiso presupuestal con la diversidad sexual en la historia reciente del país.
