A finales de mayo de 2026, el gobierno federal y la iniciativa privada renovaron el PACIC (Paquete contra la Inflación y la Carestía), un acuerdo que fija 24 productos básicos a 910 pesos. No es una ley, pero funciona como un compromiso público entre cadenas de supermercados, fabricantes y distribuidores para contener el alza de precios en artículos que millones de familias compran cada semana.
La medida llega en un momento donde la inflación sigue presionando los gastos de la clase media. Claudia Sheinbaum Pardo, presidenta de México, enfatizó durante la presentación del acuerdo que sin estas intervenciones la inflación estaría en niveles mucho más altos, lo que afecta especialmente a familias de menores recursos.
Qué incluye el paquete de 910 pesos
El PACIC cubre 24 productos de consumo cotidiano: aceite, frijol, arroz, azúcar, tortillas, leche, huevo, pan, café, harina de trigo, atún, chiles, tomates y otros básicos que conforman la canasta de compra semanal promedio. El precio tope de 910 pesos para todo el paquete es el elemento clave del acuerdo.
La lógica es directa: si el precio está fijado por pacto entre gobierno e iniciativa privada, los supermercados y distribuidores no pueden subirlo de forma unilateral. El acuerdo no tiene carácter obligatorio por ley, pero genera presión reputacional y política sobre las empresas firmantes. Salirse del pacto tiene costos públicos inmediatos.
Grandes cadenas como Walmart, Soriana, Oxxo, Costco y otras distribuidoras se comprometieron a mantener este precio de referencia por un período determinado. Los fabricantes también participan en el pacto, asumiendo márgenes más ajustados para que el precio final no suba.
Cómo funciona el acuerdo entre gobierno y empresas
El PACIC no es un mecanismo de control de precios en el sentido tradicional. Es un acuerdo voluntario donde empresas y gobierno buscan evitar volatilidad en la canasta básica. El sector privado participa porque la estabilidad de precios beneficia su imagen corporativa y evita presión política mayor.
José Medina Mora Icaza, presidente del Consejo Coordinador Empresarial, destacó que esta coordinación entre gobierno e iniciativa privada ha permitido que México mantenga niveles de inflación menores a la media global. En 2022, la inflación alcanzaba casi 9 por ciento; tras la implementación del PACIC, bajó a 4.5 por ciento. El desafío actual es reducirla al 3 por ciento.
El acuerdo requiere que fabricantes y distribuidores absorban parte de los costos de insumos, manteniendo márgenes controlados. Para las cadenas de supermercados, el beneficio radica en volumen garantizado: si el precio es accesible, más familias compran el paquete completo.
Inflación y canasta básica: por qué importa el PACIC
La inflación afecta desproporcionadamente a hogares de menores ingresos, porque gastan un porcentaje mayor de su presupuesto en alimentos. Un aumento del 10 por ciento en la canasta básica reduce significativamente el poder adquisitivo de familias que viven al día.
El PACIC busca anclar expectativas de precios. Si los consumidores ven que ciertos productos básicos mantienen precio fijo, confían menos en la inflación futura y gastan con más seguridad. Esto, a su vez, reduce la presión inflacionaria general.
Sin embargo, el acuerdo tiene límites. No cubre todos los productos (solo 24), y no controla precios de otros bienes como transporte, servicios o energía. Tampoco resuelve problemas estructurales de oferta o costos de insumos internacionales que presionan la inflación.
El reto de mantener el pacto en 2026 y más allá
La renovación del PACIC en 2026 señala que el acuerdo sigue siendo relevante, pero también que la inflación sigue siendo un desafío. Las empresas continúan asumiendo costos para mantener el precio de 910 pesos, lo que implica márgenes más estrechos en productos básicos.
El objetivo declarado es llevar la inflación al 3 por ciento. Para lograrlo, el PACIC debe mantenerse vigente, pero también requiere que otros factores se alineen: estabilidad en tipo de cambio, control de costos de energía, y oferta suficiente de productos.
Para el consumidor, el PACIC es una herramienta concreta: permite saber que una canasta de 24 productos básicos costará 910 pesos, sin sorpresas de último momento. En un contexto de inflación persistente, esa certeza tiene valor tanto económico como psicológico.
