Cuatro de los cinco recién nacidos que murieron en la UCIN del Hospital General de Zona No. 1 de Durango dieron positivo a Klebsiella pneumoniae, confirmó el IMSS este martes 22 de septiembre. La bacteria está identificada, pero la institución todavía no establece que haya causado las muertes. Mientras la autoridad investiga, las familias de los cinco bebés ya anunciaron que llevarán el caso ante la FGR.
Qué sabemos del brote en la UCIN de Durango
Entre el 1 y el 19 de septiembre, la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales del hospital atendió a 11 recién nacidos, todos con condiciones graves que requerían cuidados intensivos. De ese total, seis fueron dados de alta y están en sus casas con sus familias. En ninguno de esos seis se detectó la bacteria. Los otros cinco murieron, y en cuatro de ellos los estudios confirmaron la presencia de Klebsiella pneumoniae. El quinto caso no arrojó positivo al microorganismo hasta ahora.
La información fue presentada por Adriana Josefina Toriz Saldaña, coordinadora de Vigilancia Epidemiológica del IMSS en Durango y vocera oficial del caso, tras concluir el análisis epidemiológico. La UCIN permanece cerrada a nuevos ingresos mientras se realizan cultivos para determinar cómo entró la bacteria a la unidad. La hipótesis principal apunta a un posible contagio cruzado dentro de la propia unidad, incluso a partir de alguno de los pacientes ya internados.
Por qué Klebsiella pneumoniae es tan peligrosa en bebés
La Klebsiella pneumoniae es una bacteria que vive de forma natural en el intestino humano, pero se vuelve letal cuando coloniza zonas donde no debería estar: pulmones, sangre, heridas quirúrgicas. En entornos hospitalarios, especialmente en UCINs, representa una amenaza seria para recién nacidos prematuros o con sistemas inmunes comprometidos. El problema es que ciertas cepas han desarrollado resistencia a los antibióticos de última línea, lo que convierte cada brote en una carrera contra el tiempo.
El IMSS no ha dicho públicamente qué cepa específica se identificó en Durango ni si presenta resistencia antimicrobiana. Tampoco ha revelado las condiciones de salud previas de los cinco bebés fallecidos, dato que sería clave para entender si la bacteria fue la causa directa, un factor contribuyente o un hallazgo incidental. Esa opacidad es exactamente lo que las familias quieren que la FGR investigue.
