Activistas de Greenpeace escalaron el asta bandera del Zócalo de la Ciudad de México este lunes para colgar una lona contra la megaplanta de amoniaco en Topolobampo, Sinaloa, impulsada por Grupo Proman y su filial mexicana Petroquímica de Occidente. La protesta fue directamente a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, quien horas después respondió que las consultas con las comunidades continúan, pero que la planta —con un avance ‘muy importante’— no se detiene.

La acción en el Zócalo y lo que exigen los activistas
Escalar el asta bandera más famosa de México no es un gesto menor. Greenpeace eligió ese punto exacto para hacer visible lo que, dicen, el gobierno prefiere no discutir: los daños ambientales que la construcción de la planta de amoniaco provocará en la laguna de Topolobampo y en las comunidades costeras de Sinaloa. La lona desplegada pedía la cancelación inmediata del proyecto.
Detrás de la planta está Grupo Proman, empresa suizo-alemana que produce metanol, amoniaco y derivados del gas natural, operando en México a través de su filial Petroquímica de Occidente (GPO). Los activistas señalan que la empresa ya tiene compromisos incumplidos con las comunidades locales —algo que la Semarnat y otras dependencias federales ya investigan en asambleas que llevan tres meses.
Sheinbaum: ‘La planta ya tiene un avance muy importante’
Cuestionada por la protesta, Claudia Sheinbaum no dio marcha atrás. Afirmó que el proyecto arrancó en el sexenio de Andrés Manuel López Obrador tras una consulta pública en la que las comunidades votaron mayoritariamente a favor, y que hoy hay equipos de la Semarnat, Gobernación y Conagua recibiendo inconformidades en asambleas.

‘Una parte importante tiene que ver con compromisos que hizo la empresa que no se han cumplido’, reconoció la presidenta, y agregó que también hay preocupaciones sobre contaminación ya existente en la zona. Pero la señal fue clara: el objetivo no es cancelar, sino asegurarse de que la empresa cumpla y de que el estudio de impacto ambiental ‘garantice que no va a haber impactos, o menores impactos y mitigación’. La protesta en el Zócalo no movió la posición oficial — al menos no por ahora.
“Se está trabajando en la zona, haciendo consultas a la población, trabajando, dialogando. La planta ya tiene un avance muy importante”, puntualizó Sheinbaum Pardo.
