Aseguran granja de criptomonedas en Puebla con 300 GPUs y antenas satelitales

Equipos GPU encendidos en una granja ilegal de minería de criptomonedas asegurada en Tlaola, Puebla, México.

Autoridades federales y estatales aseguraron en Tlaola, Puebla, un inmueble que operaba como granja industrial de minería de criptomonedas. Dentro encontraron 300 equipos GPU encendidos, 8 antenas de internet satelital, 80 terminales de media tensión y un transformador de pedestal. En el operativo participaron la FGR, la Secretaría de Marina y la Secretaría de Seguridad Pública Estatal. Las autoridades investigan si los activos virtuales generados sirvieron para lavar dinero de grupos delictivos.

Foto: Secretaría Seguridad Puebla

Qué encontraron dentro del inmueble en Tlaola

El cateo reveló una infraestructura montada para producir criptomonedas a escala industrial, no para un usuario casual. Los 300 equipos de cómputo especializados (GPU) estaban en funcionamiento al momento del operativo, conectados a un transformador de pedestal que les suministraba la energía necesaria para operar de forma continua. Las 80 terminales de media tensión apuntan a un consumo eléctrico deliberadamente oculto a la red pública convencional, y las 8 antenas de internet satelital garantizaban conectividad sin depender de proveedores locales trazables. Una instalación así no se arma en una semana — requiere inversión, planificación y contactos para mover ese volumen de hardware especializado hacia una zona rural de la sierra norte de Puebla.

La Secretaría de Seguridad Pública Estatal no precisó la fecha exacta del operativo ni informó si hubo detenidos durante el cateo. Tampoco se reveló quién o quiénes son los propietarios del inmueble. El silencio en esos puntos no es menor: en casos similares, la identidad de los operadores y la cadena de custodia de los equipos son la clave para llegar a los beneficiarios reales.

Foto: Secretaría Seguridad Puebla

Por qué el vínculo con lavado de dinero es el dato que importa

Minar criptomonedas no es ilegal en México, pero sí lo es hacerlo con energía robada, en inmuebles irregulares o — y aquí está el núcleo de la investigación — para convertir dinero de origen ilícito en activos digitales difíciles de rastrear. Las autoridades declararon expresamente que analizan si los criptoactivos generados fueron usados para “dar apariencia de legalidad a recursos relacionados con actividades ilícitas”. Esa frase, en lenguaje de procuración de justicia, describe lavado de dinero.

El esquema no es nuevo a nivel global, pero sí relativamente emergente en México como objeto de operativos coordinados entre la FGR, Marina y fuerzas estatales. La minería cripto permite fragmentar grandes sumas en transacciones pequeñas, moverlas entre wallets anónimas y eventualmente convertirlas en moneda convencional en exchanges con poca regulación. Si la investigación confirma ese destino, el caso de Tlaola se convierte en uno de los primeros antecedentes formales de persecución a infraestructura cripto-delictiva en territorio mexicano.

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