Una explosión sacudió este viernes el Barrio de San Juan en Tultepec, Estado de México, donde un presunto taller clandestino de fabricación de pirotecnia estalló en la calle Lázaro Cárdenas. El siniestro dejó al menos una persona lesionada, destrozó un muro de la vivienda y causó daños materiales severos en inmuebles vecinos. Protección Civil municipal llegó al lugar y controló la situación. Lo que complica el cuadro: los vecinos ya habían reportado el riesgo ante las autoridades municipales antes de que ocurriera.
Un estruendo que los vecinos ya temían
El fuerte estallido se escuchó durante la tarde del viernes y reventó al menos uno de los muros de la vivienda donde operaba el presunto taller. Según versiones de pobladores cercanos, en el inmueble se fabricaban artificios pirotécnicos de manera clandestina, sin que se conozca si el lugar contaba con los permisos necesarios para manejar pólvora en una zona habitacional. Tultepec es el municipio mexiquense históricamente asociado a la producción de pirotecnia en México —con mercados y talleres de larga tradición—, lo que hace más visible la tensión entre la actividad, la normativa y el riesgo real para quienes viven cerca de estos espacios, como ya ocurrió en la explosión del mercado de San Pablito que marcó un antes y un después en la discusión sobre regulación pirotécnica en el país.
Hasta el cierre de esta nota, las autoridades no habían confirmado si el establecimiento operaba con licencia ni si hubo alguna respuesta institucional a las quejas previas de los vecinos. Esa omisión es la parte que más duele: no es solo un accidente, es un accidente que se pudo evitar.
Qué se sabe y qué falta por confirmar
Los datos duros hasta ahora: una persona lesionada, daños estructurales en la vivienda y la intervención de Protección Civil municipal que logró controlar la situación sin reportar víctimas mortales. La identidad y condición del herido no han sido divulgadas.
Lo que sigue pendiente es igual de relevante: qué provocó la detonación, si el taller tenía permisos oficiales para operar, si las denuncias vecinales fueron registradas formalmente y, sobre todo, si alguien en el municipio tenía conocimiento del riesgo y no actuó. La Procuraduría de Protección al Ambiente del Estado de México y las autoridades municipales de Tultepec no se habían pronunciado al respecto.
