El 2do Encuentro Nacional de Economía Social arrancó el 25 de agosto en la Torre Ejecutiva de la Secretaría de Economía en CDMX con una novedad que rompe el molde: por primera vez, cooperativas de cine y servicios funerarios comparten foro con ejidatarios, cafetaleros y productores de miel. Son más de 150 proyectos productivos de 20 estados los que se dan cita hasta el 27 de agosto bajo el lema ‘Innovación solidaria y prosperidad compartida’.

Cine, vivienda y funerarias: los nuevos rostros de la economía cooperativa
Durante décadas, cuando se hablaba de economía social en México la imagen era casi siempre la misma: café de altura, miel de abeja, textiles indígenas, agroindustria. Pero la segunda edición de este encuentro amplió ese mapa de forma notable. Cooperativas de vivienda, proyectos cinematográficos y empresas de servicios funerarios entraron por primera vez a un espacio históricamente dominado por el sector primario. El mensaje implícito es claro: el modelo cooperativo ya no tiene un solo perfil.
Luis Gutiérrez Reyes, responsable del sector economía social y solidaria de la Secretaría de Economía, subrayó que esta edición creció tanto en días como en número de cooperativas presentes, y adelantó que el reto para el siguiente año es sumar un día más al programa. El encuentro también suma la presencia del GSEF (Foro Global de Economía Social), lo que le da proyección internacional al ecosistema cooperativo mexicano —algo que puede abrir puertas para la exportación de productos comunitarios, uno de los talleres que se ofrecen durante el evento. Si te interesa este tipo de iniciativas, qué es la economía social y solidaria en México puede darte el contexto base.

Casi un millón de Mipymes digitalizadas y mesas B2B para cerrar negocios reales
Ximena Escobedo Juárez, subsecretaria de Industria y Comercio, representó al secretario de Economía en la inauguración y puso sobre la mesa un dato que vale la pena retener: de enero a agosto de 2025, la Secretaría de Economía —en alianza con Visa y más de 10 agregadores de pagos— ya digitalizó a casi un millón de Mipymes de distintos sectores. La digitalización no es solo un trámite; es el piso mínimo para que una cooperativa pueda conectar con cadenas de distribución o vender al gobierno.

Precisamente eso es lo que buscan las mesas B2B habilitadas dentro del encuentro: que los 150 proyectos productivos presentes concreten intenciones de compra con mayoristas y el sector público, no solo intercambien tarjetas. Los talleres técnicos acompañan esa lógica: desde cómo registrar una marca ante el IMPI hasta cómo usar el SEPCOOP (Sistema Electrónico del Padrón Nacional de Sociedades Cooperativas), pasando por rutas de exportación, pesca sustentable y equidad de género. También participan Financiera para el Bienestar e INAES, las dos instituciones clave de financiamiento e inclusión para el sector.

