El Chapo Guzmán volvió a escribirle al tribunal federal que lo condenó. En su nueva carta, Joaquín Guzmán Loera asegura que fue culpado ‘por quién es’ y no por lo que hizo, y que en México era conocido ‘no por cosas malas, sino por las cosas buenas’ que hizo por su comunidad. El juez federal Brian Cogan rechazó nuevamente sus peticiones: no tiene autoridad para ordenar su traslado a México ni para tocar la cadena perpetua que el exlíder del Cártel de Sinaloa cumple en ADX Florence, la prisión de máxima seguridad en Colorado considerada la más dura del sistema penitenciario estadounidense.
Qué dice la carta de El Chapo y por qué la mandó ahora
Esta no es la primera vez que Guzmán Loera intenta comunicarse con el tribunal para cambiar su situación. La misiva más reciente llega después de que un juez mexicano rechazara su extradición a México — un proceso que El Chapo y sus abogados han estado impulsando como alternativa a pasar el resto de su vida en suelo estadounidense.
En el texto, El Chapo apela a su imagen de benefactor regional: dice haber construido caminos, apoyado comunidades en Sinaloa y ser recordado positivamente por la gente de su tierra. Es la narrativa del ‘narco con corazón’ que lleva décadas circulando en el corrido mexicano y que el propio Guzmán ha intentado sostener desde que fue capturado por última vez en 2016. historia El Mencho narco México
Lo que la carta no menciona: el juicio federal de 2019 en Brooklyn donde once semanas de testimonios describieron torturas, sobornos a funcionarios y el control de una de las rutas de tráfico de drogas más grandes del mundo. El veredicto fue unánime.
Por qué el juez Cogan sigue rechazando sus peticiones
El juez Brian Cogan ha sido claro en cada respuesta: su jurisdicción termina donde empieza el Departamento de Justicia y el Bureau of Prisons. Ordenar un traslado a México o modificar una sentencia federal ya firme están fuera de su alcance legal, sin importar cuántas cartas reciba.
El contexto político tampoco ayuda a El Chapo. La relación entre México y Estados Unidos en materia de extradiciones y cooperación de seguridad ha tenido fricciones importantes en los últimos años, y Washington no tiene ningún incentivo político visible para mover a Guzmán Loera de ADX Florence — una prisión diseñada precisamente para albergar a quienes se considera que no deben salir. ADX Florence presos famosos
El Chapo tiene 67 años y cumple cadena perpetua más 30 años adicionales. Sus opciones legales dentro del sistema federal estadounidense son, en la práctica, casi inexistentes.
ADX Florence: el lugar desde donde El Chapo escribe sus cartas
ADX Florence, en Colorado, es conocida como el ‘Alcatraz de las Rocosas’. Sus reclusos pasan entre 22 y 24 horas al día en celdas individuales de 2×3 metros, con contacto humano mínimo y acceso restringido a comunicaciones externas. Está diseñada para que ningún preso vuelva a tener influencia sobre el mundo exterior.
Que El Chapo pueda seguir enviando cartas a tribunales federales es, técnicamente, un derecho que el sistema le garantiza. Que esas cartas vayan a cambiar algo es otra historia completamente distinta.
