Diego Sebastián ‘N’, el ciudadano argentino señalado como presunto asesino de Jonathan ‘Honas’ Meléndez —tecladista de Camilo Séptimo— y su familia en Atizapán de Zaragoza, ya acumulaba denuncias públicas de fraude en rentas vacacionales de lujo desde julio de 2024, meses antes del multihomicidio. Junto con su esposa, operaba un esquema que habría dejado a más de 11 personas defraudadas en destinos como Valle de Bravo y Acapulco, con pérdidas que van de los 400 mil hasta los 2 millones de pesos según testimonios en redes sociales y en distintos medios de comunicación.

El esquema: rentas que nunca llegaban y una empresa con doble nombre
La primera denuncia pública rastreable apareció el 21 de julio en el grupo de Facebook Rentas vacacionales en Cuernavaca, Teques y Acapulco: una usuaria acusó a la pareja de un fraude cercano a los 500,000 pesos por un hospedaje en Valle de Bravo que nunca se materializó. Un mes después del multihomicidio en Atizapán, otra víctima relató haber perdido 400 mil pesos en un esquema idéntico para rentar una propiedad en Acapulco.
El patrón se repetía: la pareja ofertaba casas de lujo en destinos turísticos, cobraba anticipos y desaparecía. Lo que también cambiaba era el nombre bajo el que operaban. Según el testimonio recogido por el periodista Juan Pablo Pérez Díaz en Radio Fórmula, el negocio funcionó primero como +Relax hasta que procedió una denuncia formal. La respuesta fue simple: abrieron una cuenta nueva llamada Nomad PM y continuaron.
“Nomad fue la cuenta que crearon después de que procedió una denuncia”, explicó la víctima entrevistada. Quién era Jonathan Meléndez tecladista de Camilo Séptimo

La denuncia de julio lo confirma con otra grafía: “Operaban bajo el nombre +Relax, después NOMAD P.M.”, escribió la denunciante, quien añadió no saber si la razón social había vuelto a cambiar para el momento de su publicación. Videos promocionales del perfil de Facebook de Nomad PM, revisados por Infobae México, muestran ese cruce de identidades con claridad: los materiales publicitarios de propiedades como “Casa Chula”, en Avándaro, y “Cabaña Olmo”, en Cerro Gordo, llevan visible el logotipo de +Relax aunque estén alojados en la cuenta más reciente.
Más de 11 víctimas y un perfil que ya era buscado antes del homicidio
Las acusaciones en redes sociales apuntan a que el esquema no fue un caso aislado. Distintos usuarios señalaron a Diego Sebastián y a su esposa por fraudes acumulados de hasta 2 millones de pesos en múltiples destinos turísticos del país, con al menos 11 personas afectadas identificadas públicamente antes del crimen.
El perfil que emerge es el de alguien que sabía cómo moverse entre denuncias: cambiar de nombre comercial, borrar rastros digitales, abrir cuentas nuevas. Una táctica que funcionó el tiempo suficiente para que el esquema se extendiera por meses sin consecuencias legales visibles. Lo que no quedó claro hasta el multihomicidio en Atizapán de Zaragoza es que ese mismo hombre estaba en el centro de algo mucho más grave.
