Dasha Yunuen Vázquez Castro, estudiante de 18 años del CCH Oriente de la UNAM, fue vista por última vez el 16 de octubre de 2026 frente a la puerta 2 del plantel, en la colonia Tepalcates, alcaldía Iztapalapa. La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México emitió una ficha de búsqueda y, días después, anunció haber establecido contacto con la joven y que ella se encontraba bien. El problema: su mamá, Sylvia Vázquez, dice no haber recibido ninguna información oficial y sigue pidiendo ayuda públicamente para encontrarla.
Lo que se sabe de la desaparición de Dasha en Iztapalapa
La última vez que alguien vio a Dasha Yunuen fue el viernes 16 de octubre de 2026 en la puerta 2 del CCH Oriente. Ese día vestía pantalón de mezclilla azul, blusa negra de manga larga, tenis blancos y un gorro de estambre negro con orejas de osito. Mide 163 centímetros y tiene señas particulares inconfundibles: un lunar entre las cejas, otro en forma de rombo oscuro en la clavícula izquierda y una cicatriz en la mano derecha.
Al día siguiente, la Fiscalía General de Justicia de la CDMX emitió una ficha de búsqueda pública y el propio CCH Oriente —una de las preparatorias más grandes de la UNAM— difundió el boletín desde su página oficial de Facebook, pidiendo a quien tuviera información que llamara a los teléfonos indicados. El caso escaló rápido entre estudiantes y familias de la comunidad universitaria.
La Fiscalía dice que está bien. Su mamá no sabe nada.
Aquí es donde el caso se complica. La Fiscalía CDMX informó que logró comunicarse con Dasha y que la joven aseguró encontrarse bien. Bajo esa lógica, las autoridades dejaron de tratar el caso como una desaparición activa.
Pero Sylvia Vázquez, quien se identificó públicamente como la mamá de Dasha, salió a desmentir esa versión en redes sociales. Dice no haber recibido ninguna notificación oficial de la Fiscalía, no saber en qué lugar está su hija y seguir pidiendo que la ayuden a buscarla. No hay, hasta donde ella sabe, una dirección, una persona de contacto ni una explicación concreta de qué significa que Dasha ‘esté bien’.
La contradicción entre lo que afirman las autoridades y lo que denuncia la madre es, en sí misma, una alerta. En México, los protocolos de localización exigen que la familia sea notificada de forma directa y verificable cuando una persona desaparecida es encontrada. Que una madre siga sin saber dónde está su hija mientras la Fiscalía da el caso por cerrado es exactamente el tipo de falla que activistas y colectivos de búsqueda llevan años documentando.
