La familia de Sofía Madai Calzada Calzada, la niña de 11 años que desapareció en Tultitlán el 26 de septiembre y fue hallada sin vida tres días después en la autopista Chamapa-Lechería, bloqueó Periférico Norte durante casi nueve horas este martes junto a madres buscadoras y familiares de otras víctimas del Estado de México. El cierre, a la altura del Parque Naucalli en Naucalpan, generó un tapón vial que llegó hasta Tlalnepantla; conductores desesperados enfrentaron a los manifestantes a empujones e insultos.
Nueve horas de bloqueo, lazos y confrontaciones en pleno Periférico
El grupo se instaló poco después de las 10 de la mañana con lazos y vinilonas para cerrar los carriles con dirección a la Ciudad de México, justo después de las Torres de Satélite. Durante horas, abrían uno o dos carriles de forma intermitente, pero el flujo era insuficiente para desahogar el asentamiento vehicular que ya se extendía hacia Tlalnepantla.
La tensión escaló cuando conductores, hartos de la espera, comenzaron a confrontar a los manifestantes: los insultaron, jalaron los lazos del cierre y en varios momentos intentaron retirarlos a empujones. La policía tuvo que intervenir para contener al menos un conato de pelea entre operadores y manifestantes. La única vía alterna disponible era Gustavo Baz, igualmente saturada.
A las 18:40 horas, personal de la Dirección de Gobierno del Estado de México y de la Fiscalía General de Justicia del Edomex (FGJEM) lograron convencer a los civiles de levantar el bloqueo tras varias horas de diálogo. No se anunciaron compromisos concretos públicos.
Quién era Sofía Madai y qué exige su familia a la Fiscalía
Sofía Madai Calzada Calzada tenía 11 años cuando fue vista por última vez el 26 de septiembre en la colonia Benito Juárez, municipio de Tultitlán. Su desaparición activó un Boletín de Urgencia, pero tres días después, el 29 de septiembre, fue localizada sin vida en un paraje lateral a la autopista Chamapa-Lechería, kilómetro 25, a la altura de San Martín Obispo.
Su familia exige que la FGJEM investigue el caso como feminicidio, identifique a los responsables y dé resultados reales, no promesas. A la protesta se sumaron familiares de otras víctimas de desaparición y homicidios que también acusan a la fiscalía estatal de tener sus casos empantanados. El patrón es el mismo que ya conocemos en otras protestas de madres buscadoras en el Edomex: meses de silencio institucional que terminan en una calle cerrada porque no queda otra salida.
La exigencia colectiva apunta a un problema estructural: la FGJEM acumula casos de mujeres y niñas sin esclarecer en el Estado de México, una entidad con una de las tasas más altas de feminicidio en el país. Mientras eso no cambie, los bloqueos seguirán siendo la única forma que estas familias tienen de hacerse escuchar.
