La ameba comecerebros —cuyo nombre científico es Naegleria fowleri— cobró su primera víctima documentada en Yucatán: un instructor de actividades acuáticas de 34 años que ingresó al Hospital General Regional No. 12 del IMSS en Mérida el 2 de septiembre y murió seis días después. El InDRE confirmó la presencia del microorganismo en muestras tomadas del lago artificial donde el hombre trabajaba, ubicado cerca de Plaza La Isla Mérida. El sitio fue cerrado de inmediato y todas las actividades acuáticas fueron suspendidas.
Qué es la Naegleria fowleri y por qué genera pánico
La Naegleria fowleri es un organismo unicelular que vive en agua dulce cálida: lagos, ríos, albercas mal cloradas y, como se acaba de confirmar, cuerpos de agua artificiales de uso recreativo. No se transmite de persona a persona ni por beber el agua contaminada. El único mecanismo de infección documentado es que el agua entre por la nariz —al sumergirse, zambullirse o hacer actividades de contacto directo— y el microorganismo ascienda hasta el cerebro a través del nervio olfatorio. Ahí provoca una meningoencefalitis amébica primaria que en la mayoría de los casos es fatal en menos de dos semanas.
Su tasa de mortalidad supera el 97%. En México los casos son extremadamente raros, lo que hace que este episodio en Mérida sea especialmente significativo para las autoridades de salud pública.
Cómo llegó la ameba al lago artificial de Mérida
Esa es la pregunta que las autoridades aún no responden del todo. El gobierno de Yucatán señaló que el cuerpo de agua artificial no está conectado con otros espacios recreativos ni con la red de agua potable de la ciudad, lo que —dicen— descarta riesgo para la población general. Pero no han explicado cómo se originó la presencia del microorganismo en un lago construido para actividades de esparcimiento en plena zona urbana comercial.
La Naegleria fowleri prolifera en agua caliente con poca circulación, condiciones que pueden darse en cualquier lago artificial mal mantenido, especialmente en climas como el de Yucatán, donde las temperaturas son altas durante la mayor parte del año. La investigación epidemiológica sigue abierta.
